miércoles, 22 de julio de 2015

¿Acaso somos animales?

Hoy por la mañana escuché en la radio la noticia: una madre de Zapopan reclamaba negligencia de parte de maestros y director de la escuela  donde su hija, de once años, fue atacada a patadas por tres niños de la misma edad. Las heridas resultantes fueron tan graves que requirieron, según el médico tratante, radiografías, un eco y una endoscopía para alcanzar a comprender su gravedad y extensión. Por supuesto el tema me dejó helado.

El bullying es un tema reciente al que personalmente no le hacía mucho caso y al que descalificaba como una exageración. Es inevitable tener roces con quienes convivimos, incluso en nuestra vida adulta. Y por ello es indispensable que el niño tenga la experiencia de tratar con quien no le cae bien o lo molesta y desarrolle la autoestima y la confianza para enfrentarse a ese tipo de personas, o las ignore sin que los comentarios le afecten.

Sin embargo, jamás durante mi tiempo de escolar supe de nadie cuyos propios compañeros hubieran dejado al borde de la muerte a golpes, como sucedió recientemente en Izúcar de Matamoros, en Puebla. Tampoco supe de ningún niño de seis años que muriera "jugando" al secuestro  con otros cinco chicos que le doblaban la edad en Chihuahua. No fue un accidente: al chico lo dejaron inconsciente por asfixia, lo lapidaron y le apuñalaron por la espalda para luego enterrar el cuerpo cerca del cauce de un arroyo. Esos ya no son niños, son criminales.

¿Por qué sucede? Entiendo que sea natural que el niño explore lo que es capaz de hacer y lo que no, cuando entra en contacto con la sociedad, así como en una etapa pre-escolar explora lo que es capaz y no de hacer con la autoridad parental. Pero en esos casos, tiene que encontrar barreras de lo que es permisible y no, de lo que es aceptable o no, de lo que es humano y lo que es barbarie. Faltan esas barreras. Cuando el niño no las encuentra, sigue explorando en esa dirección. "Si puedo burlarme de alguien, quizá pueda intimidarlo para que me dé el dinero del almuerzo. Si puedo intimidarlo, intentaré obligarlo a que me haga las tareas. ¿Sabes qué? Me gusta esta sensación de poder, de control sobre otro. Creo que intentaré algo más atrevido la próxima vez..."

Esas barreras son responsabilidad única de los padres de los niños. Si faltan esas barreras, es porque algo le está fallando a la célula de la sociedad: la familia. En el caso que ocurrió aquí, en Zapopan, ninguno de los padres de los tres niños involucrados en la paliza accedió a la petición de cubrir, al menos, la mitad de los gastos médicos. ¿Es eso lo que le queremos enseñar a nuestros niños, a ser un lobo para el hombre, a evadir la responsabilidad de lo que hacemos? ¿Qué futuro nos espera si es el caso?

Hay casos aún más aterradores. Un matrimonio de Ciudad Juárez ofreció a su hija de doce años a un presunto abusador, a cambio de un automóvil y una casa. Si eres capaz de hacer esto con tu propia hija ¿Qué no serás capaz de hacer?
Odio el discurso catastrofista o la arenga moralista. Pero realmente creo que, en los últimos años, hemos adoptado una actitud muy egoísta. Anteponemos nuestra felicidad, nuestras ambiciones y nuestra vida a cualquier otra circunstancia. Incluso hemos desvirtuado "ser social" del ser humano, por relaciones de uso, desde el sexo casual sin compromiso, a la necesidad de ponernos máscaras para sentirnos valorados por un grupo.

Se nos ha olvidado que realmente necesitamos a los demás para ser plenos y que los demás no pueden alcanzar la plenitud si no ponemos de nuestra parte. Se nos ha olvidado alzar la vista y encontrar las necesidades de otros. Se nos ha olvidado encontrarnos a nosotros mismos en otros.
Tendríamos que recuperar la  frase de Rabindranath Tagore (1861-1941) primer no europeo en ganar el Premio Nobel de Literatura.
"Dormí y soñé que la vida era alegría,
desperté y vi que la vida era servicio.
Actué y contemplé que el servicio era alegría"

Fuentes:

Addendum:
Desde hace algunas semanas la A.C. "Jalisco es uno por los niños" ha estado promoviendo la marcha que organiza para el este sábado 25 de julio. La marcha saldrá de la Minerva y llegará hasta Av. Chapultepec.
Hoy se dio a conocer que, a la misma hora y en el mismo sitio (la Glorieta Minerva) Guadalajara Pride, una organización en pro de los homosexuales, realizará una manifestación.
Me parece que, a pesar de lo que los líderes de Guadalajara Pride puedan decir, sí se trata de una maniobra maliciosa, probablemente con la intención de generar un escándalo o provocar algún tipo de reacción que manche el mensaje de fondo.
Encuentro la treta detestable. Si se exige una libertad de expresión para la comunidad homosexual, lo mínimo esperable es que ellos la concedan a otros grupos que se oponen a sus ideas. Por otro lado, si se pretende luchar por la integración de quienes tienen orientaciones sexuales distintas a las tradicionales ¿Por qué insisten en segregarse?

Recomiendo y espero mesura de ambos grupos, pero será difícil considerando que son los miembros más radicales de ambos grupos los que estarán presentes. El roce será inevitable, lo que nos devuelve al tema original de la entrada de hoy. ¿Seremos lo suficientemente civilizados como para ponernos en los zapatos del otro y tener un diálogo en paz? ¿O nos comportaremos como animales?

miércoles, 15 de julio de 2015

El Chapo: Héroe Nacional

No hace mucho leí "Defendiendo lo Indefendible" de Walter Block (1976). En el libro, el autor defiende los oficios regularmente catalogados como "indeseables". Desde proxenetas hasta policías corruptos pasando por los chantajistas, los usureros e incluso los revendedores de entradas en los estadios, su pluma intenta pintarlos a todos como héroes económicos. Sí, también a los narcotraficantes.
Block presenta argumentos que, aunque medianamente convincentes, tienen su principal mérito en su capacidad de hacerte cuestionar las cosas, lo que damos por sentado en la sociedad actual. Finalmente, estos oficios no surgen de la nada. Proliferan porque existe una demanda muy real de los productos o servicios que ofrecen.
Con ese antecedente, me enteré de la (segunda) fuga del Chapo Guzmán de una prisión de máxima seguridad.

No hablaré del obvio contubernio entre las autoridades y el capo, o del inverosímil método de escape, o de las tensiones internacionales provocadas por la negativa del gobierno federal a extraditarlo a los Estados Unidos cuando se solicitó.
(Jesús Murillo Karam, entonces Procurador General de la República, fue mordaz y soberbio en sus declaraciones luego de capturarlo: "Yo puedo aceptar la extradición, pero en el momento que yo diga. “El Chapo” se tiene que quedar aquí a cumplir su condena y después lo extradito. Unos 300-400 años después, falta mucho" Aseguró también en esa misma rueda de prensa que "no existía" riesgo de una segunda fuga. Pero bueno, de su incompetencia estamos ya todos enterados.)

No, de lo que quiero hablar es de ese halo de héroe que la población le ha dado al líder criminal; de esa leyenda que se ha ido construyendo a su alrededor, parecida a la de Robin Hood, en donde el criminal es el protagonista y el gobierno el villano. Ya desde su captura hubo marchas de apoyo al capo en su natal Sinaloa. Hoy puedes preguntarle a cualquier transeúnte y el sentimiento generalizado es de simpatía hacia el prófugo. ¿Por qué?

Pues porque, muy parecido a lo que Walter Block describe en su libro, el capo ha conseguido su posición y apoyo satisfaciendo necesidades. Es la manera en la que el libre mercado reacciona para destruir a un monopolio que no está funcionando: el gobierno.
Las autoridades se erigen como proveedoras únicas de una serie de servicios: desde educación y salud hasta alcantarillado y electricidad. También impone, unilateralmente, prohibiciones a ciertos productos o servicios, como las drogas.
Pero a medida que dejan de cumplir con esos compromisos, marginan comunidades y traicionan la confianza de la población, van dejando grietas. Dejan de tener la presencia moral para imponer sus prohibiciones y generan los espacios por donde el hampa, que necesita de la protección de la población local y su mano de obra, tiene terreno fértil para ganárselos con un producto que, por ilícito, les reporta enormes beneficios.
Por eso tenemos escuelas, hospitales y redes de agua corriente financiadas con dinero de los criminales. Por eso encontramos muestras de apoyo tan decididas (¿realmente son sorprendentes?) entre las comunidades más pobres del país. Por eso muchos campesinos prefieren sembrar marihuana y ganar más que con cualquier otro cultivo legal.

En vista de que el monopolio gubernamental no funciona, la solución estriba en derribar dicho monopolio, y cualquier restricción a productos o servicios. Si cualquiera pudiera proveer servicios con libertad en este país (como electricidad, agua o gas) o si la droga no fuera tan redituable (por ser ilegal) desaparecerían las armas del narcotraficante para erigirse en héroe nacional, desaparecerían los tratos por debajo de la mesa entre los capos de la droga y los de las curules y tal vez, la avalancha de bromas y memes que la fuga produjeron. Pero quien sabe, la creatividad del mexicano es inagotable, tanto para levantar héroes como villanos y todo lo que exista entre los dos.

Addendum:
El pasado 11 de julio perdió la vida por un tumor en la vía biliar el hasta entonces presidente de Nintendo, Satoru Iwata. Su fallecimiento llena de tristeza a los fanáticos de los videojuegos de todo le mundo, sean o no fanáticos de la marca japonesa. Será siempre recordado por su sencillez y su compromiso con hacer el videojuego sencillo, accesible y divertido. D.E.P.


“On my business card, I am a corporate president. In my mind, I am a game developer. But in my heart, I am a gamer.”
[En mi tarjeta, aparezco como presidente corporativo. En mi mente, soy un desarrollador de videojuegos. Pero en mi corazón, soy un jugador más]

miércoles, 8 de julio de 2015

Animales en los circos... ¿o en el congreso?

No cuesta trabajo entender cuál era el propósito del Partido Verde Ecologista cuando impulsó la prohibición del uso de animales en los circos que ayer entró finalmente en vigor: simple y plano populismo. Intentaron justificarse aludiendo a la pobre calidad de vida de las criaturas, al maltrato del que eran objeto y a una compasión malentendida. Sin embargo, si esas hubieran sido sus verdaderas intenciones, habrían planificado de mejor manera cómo manejar al montón de animales que se quedarían sin hogar, en lugar de lavarse las manos como han hecho hasta ahora.

El cirquero no gana nada maltratando al animal. Necesita, por el contrario, que la atracción de su circo se vea sana y bien alimentada. Representa para él una inversión y mientras más tiempo la pueda conservar en buen estado, más tiempo tendrá para devengarla y generar utilidades con ella. Eso sin mencionar que enemistarse y violentar a un animal salvaje sólo hará más violento al animal, complicando así su manejo y presentación frente al público.

Me queda claro que habrá por ahí algún cirquero que maltrate a sus animales. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) tiene registradas más de mil bestias que se presentan en actos circenses bajo alguna carpa, de las cuales han asegurado apenas 136; 103 por no acreditar su lícita procedencia, 5 por carecer del permiso legal y tan solo 28 por faltas de trato digno. Ni siquiera el 3%.

La preocupación por un maltrato (ficticio o estadísticamente irrelevante) al animal, se tradujo en maltrato (real y concreto) a las personas que con ellas se ganaban el sustento. De los 199 circos que se tenían registrados en el país, hoy operan únicamente 75. Más de la mitad de esas fuentes legítimas de empleo quedaron desarticuladas, sus trabajadores desamparados. ¿Le negaríamos al campesino su sustento por obligar al caballo a tirar del arado? ¿Por qué no prohibir el uso de la lana de oveja, dado el trauma que les produce que las esquilen periódicamente?

Aún más alarmante es que el propósito original (o al menos el discurso demagógico que se usó para impulsar la reforma) no se alcanzó. Nadie sabe qué hacer con esos animales que ya no pueden ser usados en los espectáculos. El presidente de la Asociación de Zoológicos y Acuarios de México (AZCARM), Carlos Alberto Guichard Romero, indicó que a pesar de la disposición de los directores de estos recintos para alojar a los animales expulsados de los circos, las limitaciones de infraestructura y el plan de colección podrían impedir que se reciban a todas las especies. Alimentar con ocho kilos de carne diarios a un tigre adulto cuesta, después de todo.

A todo esto, la autoridad ha dicho que si bien la ley prohíbe que se utilicen animales en los actos circenses, no limita a los circos a exhibirlos afuera de las carpas; cual zoológico. De manera que, si se les maltrataba, si el traslado de una ciudad a otra, o el confinamiento en espacios reducidos era perjudicial para el animal (y lo que se pretendía corregir) eso seguirá ocurriendo, a pesar de la ley.


En conclusión, el gobierno y todo su maravilloso aparato burocrática, encontró la manera de hacer la mayor cantidad de daño con su legislación, no resolver el problema que pretendía resolver y quedar como héroe gracias al discurso demagógico de protección al ambiente. ¿En dónde están los animales, en el circo o en el congreso?

miércoles, 1 de julio de 2015

Grecia y las Reglas de Oro

Tratándose de finanzas personales, hay unas cuantas reglas de oro que conviene seguir para evitar problemas. Ahorra, no gastes más de lo que ganas y si vas a pedir un préstamo, revisa la letra chiquita y asegúrate de poder pagarlo. Para el ciudadano de a pie, el dinero cuesta, tiene que trabajar por él y tiene que ser muy cuidadoso en cómo lo administra. La relación coste/beneficio de cada desembolso debe ser considerada y estudiada en proporción al monto del gasto, so pena de perder dinero. Comete suficientes errores y quedarás desahuciado.  El dinero, no aparece por arte de magia y el mundo actual es implacable con quien no se administra. Pregúntenle a quienes se atrasan con sus tarjetas de crédito.   

Estos conceptos, sin embargo, parecen incapaces de cuajar en la mente de quienes administran los capitales de entes gubernamentales por tres razones. La primera, porque no trabajan por ese capital, se lo arrebatan a la población que gobiernan a través de los impuestos. Como no es suyo, no tienen ningún interés en cuidarlo. En segunda instancia, gastar los hace populares. Es más fácil ganar una elección prometiendo desembolsos en forma de ayudas, subsidios y pensiones, que una administración austera y esbelta. Y en tercer lugar, por lo efímero del mandato. Cuando una persona yerra, acarrea las consecuencias (graves o frívolas) durante toda su vida. Cuando los políticos fallan,  cargan el bulto sólo hasta que termina su periodo.

Ayer martes Grecia entró en cesación de pagos al no poder cumplir sus obligaciones contraídas con el Fondo Monetario Internacional y realizar el pago de 1,600 millones de euros que adeuda. Grecia debe actualmente 315,000 millones de euros (un 170% de su PIB) porque ha tenido déficits continuos desde 2005. ¿Por qué? La respuesta corta es porque no han seguido las reglas de oro de las finanzas personales. La respuesta larga son una serie de medidas y programas incomprensibles: Jubilaciones a los 50 o 55 años, hijas solteras de funcionarios que heredan la pensión de sus padres, fraudes en el cobro de pensiones (pensionistas muertos siguen cobrando), evasión  y fraude fiscal, una burocracia espeluznante (1 millón de burócratas en un país de 11 millones de habitantes) con altísimos sueldos, entre otras razones.

Pero a pesar de los intentos tres intentos de la Troika (el grupo formado por la  Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por "sacar al buey de la barranca", la población griega ha sido menos que receptiva a su situación actual y tienden a victimizarse (a pesar de que una de las intentonas incluyó una condonación de deuda privada de 100,000 millones de euros) No aceptan las condiciones de austeridad y las garantías que, con toda lógica, les exigen sus prestamistas. Se han acomodado a un estilo de vida en el que ven al gobierno como proveedor de bienestar, pero no parecen entender la relación que tiene ese bienestar con la capacidad de la economía privada de generar riqueza.

¿Y en México? Todavía estamos lejos de la situación griega, pero para allá vamos. Ya tenemos una deuda que equivale al 50% de nuestro PIB; ya estamos cayendo en esa actitud comodina de quien espera que el gobierno le resuelva la vida y no estoy tan seguro de que entendamos que es la iniciativa privada el motor de la generación de riqueza de un país.
Que las reglas de oro se sigan con más cuidado en el plano personal que en el gubernamental. ¿No es evidencia suficiente de que mientras menos administre el gobierno, mejor?

miércoles, 24 de junio de 2015

Matrimonios Homosexuales: De lo bueno, y de lo ideal

Este iba a ser el tema del miércoles pasado. Mientras escribía un primer borrador, comencé a dudar de lo que exponía. La cuestión es controversial y los grupos a favor y en contra tienen argumentos válidos. Por suerte y como era de esperar, el tema ha desatado discusiones en diferentes esferas y todo eso me ha permitido definir un poco mejor qué es lo que pienso con relación este tema. Así que, aunque nadie la pidió, aquí va:  

Primero, los pongo en contexto: El pasado domingo 14 de junio la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una jurisprudencia que, en dos líneas, asienta la legalización de los matrimonios homosexuales en el país. Cito textualmente:

"La Ley de cualquier entidad federativa que, por un lado, considere que la finalidad del matrimonio es la procreación y/o que lo defina como el que se celebra entre un hombre y una mujer, es inconstitucional".
"Bajo ninguna circunstancia se puede negar o restringir a nadie un derecho con base en su orientación sexual".

La jugada de la SCJN no echa por tierra las legislaciones estatales, algunas todavía renuentes. Pero si permite a las parejas que les sea negado el trámite presentarse ante los jueces de distrito que, por la jurisprudencia, están obligados a pronunciarse a favor de la pareja.  En cuanto se acumulen suficientes casos, la jurisprudencia terminará desbaratando las leyes locales.

Desde mi trinchera, felicito a la comunidad homosexual por su logro y a la SCJN por el fallo. Entiendo que cada quien puede pensar lo que prefiera de este sector de la población, pero más allá de las consideraciones morales subjetivas, es un hecho que son personas; ciudadanos a los que les corresponden los mismos derechos ante la ley que a cualquier otro y que están protegidos por el artículo primero de nuestra Constitución.
En ese sentido, las parejas homosexuales ganan acceso a una serie de beneficios conyugales que antes eran exclusivos de las heterosexuales; como en temas de herencias, sucesiones, seguros y servicios médicos, seguridad social, beneficios laborales e incluso el trámite de divorcio (porque sí, la certeza de que existe un sistema legal que puede disolver la unión y distribuir sus activos de manera imparcial es un beneficio).

Hasta aquí se ha hablado únicamente de los derechos individuales de dos personas adultas que ejerciendo su libertad y de manera voluntaria están uniendo sus vidas en busca de su felicidad. El tema se pone escabroso cuando incluimos a un tercero, menor de edad, cuya voluntad y consciencia no está plenamente desarrollada.  El término "matrimonio" abre las puertas a que las parejas homosexuales adopten niños.

Voy a ponerlo sobre la mesa: Yo no estoy de acuerdo con que las parejas homosexuales adopten y si de mí dependiera, en igualdad de circunstancias, elegiría a una pareja heterosexual que a una integrada por dos personas del mismo sexo. Creo que un niño o niña en desarrollo necesita tener modelos de ambos géneros para tener un desarrollo integral y completo. Porque, a pesar de la agenda que las feministas están empujando con fuerza, hombres y mujeres son, piensan y actúan de manera distinta y el niño tiene derecho a conocer y apreciar esas diferencias.

Dicho lo anterior, creo que lo ideal es enemigo de lo bueno. Lo ideal sería que no hubiera niños huérfanos, no deseados o entregados en adopción. Lo ideal sería que todos tuvieran un modelo de familia que les permitiera tener expectativas de qué esperar de un hombre y de una mujer y, en la medida en la que van creciendo y conociendo el mundo, desarrollen su propia identidad y descubran sin miedo su sexualidad. Pero nos alejamos cada vez más de ese ideal, y en eso nada tienen que ver los homosexuales.

El valor que como sociedad le damos a la familia es cada vez menor. El matrimonio ya no se considera un compromiso para toda la vida, cuando debiera serlo. Los jóvenes se vuelven padres sin la madurez o el entorno adecuado para criar a un hijo. La violencia intrafamiliar es cada vez más frecuente. Y en medio de todo esto ¿debemos realmente darle la espalda a una pareja que, aunque del mismo sexo, podría proporcionarle al niño un entorno mucho más propicio para desarrollarse que el abandono al que lo condenaron sus padres biológicos?


En ausencia de lo ideal, prefiero lo bueno. Creo que las parejas homosexuales bien podrían ser nuestras aliadas en la reestructuración de la familia y en la recuperación de los valores familiares. Si, no son lo ideal, pero están lejos de ser lo peor que le ha pasado a la familia en los últimos años. Rescatemos lo bueno, para acercarnos al ideal.

miércoles, 10 de junio de 2015

Carta (Electoral) a Santa Claus

Querido Santa:
Disculpa que interrumpa con mi carta tus vacaciones por el Caribe, pero las pasadas elecciones me han dejado pensativo y también un poco decepcionado.  Sé que apenas estamos en junio y que faltan meses para que vuelvas al trabajo, pero temo que lo que te tengo que pedir es tan complicado, que si no te lo encargo ahora no lo tendrás listo para Navidad. Quiero una reforma electoral. Ahí va la lista:

1.- Que tengamos mayor interés, como ciudadanos, por lo que pasa en nuestro país.
En los pasados comicios acudimos a votar 36.5 millones de personas; el 47% del padrón electoral. Nosotros decidimos por los más de 123 millones de almas que habitamos el país. La proporción es de 1 en cada 4. Y si consideramos además que esa fracción se dividió aún más entre los diferentes partidos y candidatos, finalmente quien sea que gane las elecciones tiene el apoyo de apenas una pequeña fracción de la población total. De hecho, tiene el apoyo de una minoría. Tal vez quieras considerar las segundas vueltas, el referendo y la revocación de mandato como opciones.

2.- Que las campañas duren menos y sean menos caras.
Si vas a considerar segundas vueltas, es indispensable que arregles primero las campañas, su costo y duración. En teoría, duran sólo dos meses, pero entre precampañas, destapes y rumores, el tema se viene rumiando desde noviembre del año pasado. Y el costo total de las elecciones fue de 5,096 millones de pesos, de acuerdo con el Anteproyecto de Presupuesto del INE (tendrías que  revisar las cifras reales, cuando las publiquen).  En un país con problemas tan graves, que se despilfarre tanto tiempo y dinero es un categórico sinsentido y termina generando molestia en la población.
Recortemos el tiempo de campañas a un único mes, y limitemos el presupuesto que reciben los candidatos. Obliguémoslos a hacer campaña en base a sus ideas, no a sus mercadólogos (Kumamoto ya demostró que se puede).
  
3.- Que exista una verdadera oposición ideológica.
Las propuestas de este periodo electoral fueron un bodrio, copia y calca unas de otras. En los temas candentes de materia social (aborto, matrimonios del mismo sexo, legalización de la marihuana) todavía hay una clara línea que divide las ideas de uno y otro partido; pero en materia económica es otro cantar. Todos sin excepción están apelando a la misma demagogia, al apoyo, al subsidio y a los programas sociales; a un estado centralista, proteccionista, avasallador y metomentodo. Electoralmente funciona y es atractivo, pero nos impide explorar otras opciones como nación. Como, por ejemplo, la de una nación económicamente más libre, que nadie propone.
Me gustaría ver esas otras opciones representadas dignamente. Me gustaría ver partidos llenos de gente preparada con ideologías firmes y no chapulines del montón que cambian según les conviene. Me gustaría ver en la boleta sólo tres o cuatro opciones, bien diferentes cada una, en lugar del enorme listado indistinguible con el que me encontré el domingo. Me gustaría acabar con los partidos que sólo están ahí para sacar dinero y vivir del presupuesto del INE.

4.- Que el voto nulo tenga más peso.
El voto nulo es un voto de protesta y ha tenido sus victorias (las candidaturas independientes, por ejemplo) pero requiere de un empujón para que sea la herramienta transformadora que necesitamos que sea. Más de un millón y medio de personas anulamos nuestro voto al no sentirnos representados por nadie. Superamos en las urnas a varios partidos pequeños. ¿No sería coherente que dichos partidos perdieran su registro? Es decir, si no pudiste capitalizar entre quienes no se sienten representados o jalar más votos que la inconformidad. ¿A qué estás jugando como partido?

En fin Santa, son cuatro puntos, pero son toda la diferencia. Si no puedes dejarlo bajo el árbol este fin de año no te preocupes, me basta con que quede lista para arrancar 2018. No te lo pido yo, creo que hablo por muchos mexicanos.

Atte:
Uno Opina


PD: Y tú lector ¿Qué otra cosa propondrías? 

miércoles, 3 de junio de 2015

No negociamos con terroristas

Hay una razón por la cual existe la máxima de "No negociamos con terroristas". Ceder a la presión de grupos violentos y radicales solo incentiva la formación de dichos grupos y establece la agresión y la amenaza como formas válidas de acercamiento a la "autoridad" (que, para entonces, ya no es tal). Es una relación sencillísima de causa y efecto, pero parece que en México no la hemos entendido.
El viernes pasado el gobierno de Enrique Peña dobló las manos frente a la violencia desplegada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y rindió sin condiciones una de las naves insignia del sexenio: la Reforma Educativa y su evaluación para profesores.

Antes de pasar a ver los motivos que empujaron a la SEP y Peña a tal decisión (y los resultados conseguidos con la maniobra), quisiera extenderme un poco en la gravedad de la misma.

La reforma educativa ya es (¿o era?) ley. Una ley que, hasta unos días antes esta decisión, el presidente había dicho que se aplicaría implacablemente en todas las entidades del país. Bastó un poco de presión y un escueto comunicado para que el gobierno en funciones decidiera, sin ninguna justificación válida o siquiera legal, ignorar la ley. Esto sienta un precedente terrible. Si el ejecutivo puede echar bajo el tapete cualquier legislación inconveniente, nada nos separa de una dictadura totalitaria y la división tripartita del poder no es más que un chiste.

Luego está la otra cuestión: La educativa fue la primera y quizá la mejor de una serie de reformas que han sido el estandarte del actual gobierno. Fue resultado de un arduo proceso de negociación entre las tres principales fuerzas políticas y  se presumían como "estructurales", de naturaleza tal que iban a transformar la estructura misma del país y "Mover a México". ¿Qué compromiso puede tener este gobierno con México y con su ideología, si está dispuesto a tirar este titánico esfuerzo por la ventana al menor signo de problemas?

Ahora bien, el objetivo con el anuncio del viernes era mostrar buena voluntad, permitir el diálogo y garantizar la realización de los comicios del próximo domingo. Nada de eso se consiguió. El día de hoy el periódico El Informador abre en primera plana con: "La CNTE radicaliza boicot electoral; afecta a cinco estados" y procede a narrar las tropelías que este grupo de inadaptados (mal llamados maestros) desataron en Oaxaca, Michoacán, Chiapas, Guerrero y la capital del país. Desde quema de boletas y bloqueos hasta destrucción de mobiliario y toma de gasolineras. En la Junta Distrital del INE en Oaxaca incluso desalojaron a soldados del ejército mexicano para realizar sus desmanes.

El viernes, Peña entregó más que la evaluación a los maestros. Entregó la dignidad de su cargo, la poca credibilidad que le quedaba a su gestión y el único logro del que podía presumir. Entregó también cualquier rastro de autoridad que pudiera haberle quedado. Quedó desnudo, exhibido, débil y no consiguió nada más que convencer a la CNTE y a cuanto grupo inconforme haya por ahí (y son cada vez más) que es a través de la violencia, escándalo y el chantaje que se obtiene del gobierno lo que se quiere.
Hay una razón por la cual existe la máxima de "No negociamos con terroristas".


Bono Electoral: ¿Por quién voy a votar?

No me lo han preguntado, pero ese es precisamente el truco de este blog y tengo que publicarlo antes del cierre oficial de campañas, no vaya a ser que me acusen de violar la ley. Así que aquí van, mis decisiones y las razones detrás de las mismas.

Presidente Municipal: Pablo Lemus, de Movimiento Ciudadano.

No tolero al partido ni su corriente izquierdista, pero Lemus es el único que podría sacar al PRI de la cabecera municipal y me parece un imperativo hacerlo. Acción Nacional sigue reciclando candidatos, aunque su campaña federal sea de "nuevas ideas".
Por otro lado, Lemus propone un ahorro de 400 millones de pesos, consulta de ratificación de mandato, simplificación de los trámites para la creación de nuevas empresas y en general más acercamiento con la gente. Habrá que darles la oportunidad, porque no veo otra opción.

Diputación Local: Pedro Kumamoto, Candidato Independiente.

No lo he seguido tan de cerca, ni estoy de acuerdo con muchas de sus ideas, que son de corte izquierdista. Tampoco tengo mucha esperanza de que consiga mucho desde la curul y en solitario ,si gana. Pero Pedro representa una idea que necesita apoyo con urgencia: que la población debe recuperar los espacios de gobierno y que es posible combatir a los grandes partidos. De resultar vencedor, esas ideas podrían hacer eco en el resto del país y su movimiento inspirar a más gente. No me importa si no gana, me interesa que suene.

Diputación Federal: Voto Nulo

Si, pienso anular. No conozco a ninguno de los candidatos, así que me veo obligado a votar por los partidos. No quiero al PRI, tampoco quiero al PAN comparsa o medroso de los últimos tres años, ni a una izquierda que bloquee iniciativas y provoque encono. A los pequeños ni los considero, sólo estaría ayudándoles a conseguir el registro. En resumen, no quiero a ninguno y estoy en evidente descontento con mis opciones.
Peña prometió durante su campaña que reduciría el número de plurinominales. A ver cuándo se nos hace.