miércoles, 29 de septiembre de 2021

Tres largos años

Van a ser tres años muy, muy largos de aquí al 2024, mexicanos.

Como la presente administración está haciendo agua por todos lados, el presidente juzgó necesario arrojar a la palestra nacional la cuestión de su sucesión (pregunta que nadie hizo, por cierto; no con tanto camino por andar y recién terminado un proceso electoral intenso como fue el de este año). La ungida, aparentemente, resultó ser Claudia Sheinbaum a quien desde julio ha mantenido cerca en diferentes actividades y con quien se ha deshecho en elogios: “Quizá por eso no tengo que hacer muchas giras en la Ciudad de México” expresó, por ejemplo, en su mañanera del viernes. “Porque la jefa de Gobierno me aligera la carga, ella me representa muy bien, me siento representado por la jefa de Gobierno, que es una mujer trabajadora, honesta, con convicciones”


Si realmente quiere como su sucesora a la jefa de gobierno, el presidente le está haciendo un flaco favor. En primera instancia, le está poniendo un blanco en la espalda: Si ese es el caballo más adelantado, a ese es al que hay que tirarle y desestabilizar para que “no llegue” a las elecciones en buena posición. En segunda instancia el claro y adelantado dedazo, —un proceso de elección tan sorprendentemente priista e irregular en un autoproclamado demócrata—, irremediablemente caerá mal entre los miembros de su partido con cierto liderazgo que seguramente querían hacer su luchita por la candidatura. La maniobra compromete la obediencia y colaboración de estos personajes por lo que resta del sexenio y da el pistoletazo de salida a toda suerte de puñaladas traperas y patadas debajo de la mesa color guinda de Morena.


Así es como yo interpreto que nos enteráramos que Mariana Imaz Sheinbaum, hija de la jefa de Gobierno recibió más de un millón de pesos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) entre el 2019 y 2020 para cursar su doctorado en la Universidad de California. Es el típico manejo clientelar y nepotista con el que cientos de políticos mexicanos benefician a sus familias y allegados. Sólo que a alguien le interesaba el golpeteo político resultante de divulgar el tema.


No cuestiono la capacidad la Srta. Imaz, o su derecho a una beca. Encuentro cuestionable la cifra recibida, por más meritoria que haya sido la asignación, cuando el monto mensual de beca que está anunciando el CONACYT actualmente para quienes están buscando doctorarse en 2021 es de apenas 14,701 pesos. Muy lejos de la cifra millonaria que recibió la hija de la jefa de Gobierno. Me llama la atención también la contradicción entre los hechos y la convicción cuatroteísta de que quien estudia en el extranjero es malo y sólo va a aprender a robar o a ayudar a que roben otros (no lo dije yo, lo dijo el presidente en una mañanera de agosto). Cuestiono que un gobierno que desprecia la meritocracia empiece la defensa de la señorita con “Se ganó la beca por méritos propios” Sencillamente, aborrezco la incongruencia; pero esa no es novedad con esta administración


Doña Sheinbaum se tendrá que acostumbrar a este tipo de pequeñas jugarretas que poco a poco, como las banderillas al toro, le irán robando la energía y el brío hasta que quede condenada y sin oportunidades en 2024. Ahí están Ebrard, Monreal y si se descuidan hasta Noroña listos para rebasarla en la carrera por “la grande”. Eso sí y sólo si, el actual titular del Ejecutivo no decide que quiere repetir.


Lo dicho, van a ser tres años muy largos, agárrenla con calma y no nos distraigamos ni quitemos el dedo del renglón. Hablemos de la sucesión hasta sea el tiempo adecuado para ello y concentrémonos en las responsabilidades que la presente administración todavía tiene.






miércoles, 22 de septiembre de 2021

La ley de Herodes, la ley de PEMEX


La actual administración llegó al poder con todo a favor. Tenía (y aún tiene) un apoyo popular aplastante, la mayoría calificada en ambas cámaras, un ámplio capital político y una oposición de papel que apenas cumple con una función simbólica. Sin embargo, llegó también viciada de origen, completamente incapaz (por ineptitud o elección, el jurado aún no lo decide) de operar dentro de un marco legal y absolutamente alienada de la Constitución que su titular y máximo representante juró guardar y hacer guardar, y de las leyes que de ella se desprenden.

Entonces, incapaz de actuar como una institución gubernamental en apego a derecho, el ejecutivo actúa como un matoncito de patio de escuela, consiguiendo mediante extorsión y desplantes de fuerza lo que está fuera de su alcance por la via legal. ¿Cómo así? Le cuento

En el último mes y medio, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) ha clausurado tres terminales de almacenamiento de combustible privadas, una en Tuxpan, otra en Puebla y una más en Hermosillo. Dichas terminales reciben y almacenan temporalmente producto importado (gasolinas y diesel) para diferentes marcas que operan en el país. Su negocio es cobrarle a Shell, Total o Repsol por el almacenamiento mientras estas marcas distribuyen en las diferentes estaciones de servicio que operan en el país. Actualmente, 30% de esas estaciones operan con marcas distintas a PEMEX

El problema es que PEMEX está sangrando dinero a velocidades espectaculares. No sólo porque financieramente está ahogado en deuda, sino porque accidentes por falta de mantenimiento como la explosión de la plataforma E-Ku A2, o la fuga del gasoducto submarino de Campeche (aquella memorable ocasión en las que “se les quemó el mar”) entorpecen su capacidad para operar, de perdida, en la extracción.
Para evitar el desastre que sería que la empresa quiebre durante la administración que juró salvar la empresa, el Gobierno Federal está buscando cualquier escusa para entorpecer y ahuyentar a los privados y recuperar el monopolio. La manera más efectiva de hacerlo es intentar vincular, sin pruebas de por medio, a las empresas con combustible ilícito; el famoso huachicol.

Por ejemplo, la semana pasada, personal de la CRE, acompañado de la Guardia Nacional inspecionaron una terminal de la empresa Invex en Tuxpan, Veracruz (el punto de entrada de 80 por ciento de las gasolinas que se consumen en México). Ahí “clausuraron” un barco por no contar con un permiso que se solicita exclusivamente a embarcaciones nacionales.
El barco finalmente logró descargar, apegándose a la legislación internacional. Pero antier la Secretaría de Energía le canceló a la empresa sus cinco permisos de importación. Según, que por hacer negocios con empresas que no cuentan los permisos necesarios (el barco clausurado)

Así las cosas la aplicación de la ley se ha vuelto discrecional, con normas sacadas de la chistera, lineamientos grises y criterios que no se definen y por lo tanto, ofrecen sinfín de situaciones donde un avezado (corrupto) inspector, puede fincar un incumplimiento y una sanción.

Entorpecer la operación privada, cancelar permisos y cerrar terminales provoca que los consumidores no tengan otras opciones más que las gasolineras de PEMEX. Si no puedes competirles, acábatelos. Al más puro estilo de la Ley de Herodes.



miércoles, 15 de septiembre de 2021

El PAN: Fragmentado y perdido


La actualidad del Partido Acción Nacional es tristísima. Se trata de un partido y opción política que, desde lo local y haciendo las cosas bien, fue robándole terreno al hegemónico Revolucionario Institucional hasta desbancarlo, primero de una gubernatura (Baja California, 1989), luego de la mayoría legislativa (Cámara de Diputados, 1997) y finalmente de la silla presidencial, en el 2000.


La propuesta de Acción Nacional era sencilla: cierta honestidad, rigor administrativo y sobre todo acercamiento local en la construcción de ideas y soluciones. El PAN no funcionaba como un monolítico partido nacional, sino como una colección de partidos locales que encontraba en cada municipio y estado a liderazgos que representaran e impulsaran sus valores. Tal vez estaban habilitados y coordinados por una flexible estructura nacional, pero el gran éxito del Acción Nacional original era que despertaba y motivaba a la amigos y vecinos a hacer por su comunidad y a participar.


Todo eso cambió con la victoria de Vicente Fox. De pronto la marca, la estructura y los recursos políticos del partido (que eran más valiosos que nunca, recién salidos de una aplastante victoria) fueron un premio demasiado jugoso como para dejarlo ir, y empezaron las pugnas por hacerse con el control de él a nivel nacional y usarlo para placer y provecho.


Las grietas seguramente comenzaron a formarse mucho antes, pero se hicieron evidentes en la contienda interna por la candidatura del partido en 2006. Vicente Fox, rechazando la tradición democrática del partido, quiso abrazar la priista costumbre de designar a su “tapado”, Santiago Creel. Fracasó. Felipe Calderón le ganó la partida, alcanzó la candidatura y la no-desastrosa gestión de su predecesor y el miedo a López Obrador fueron suficientes para impulsarlo a la victoria. Apretada, pero victoria al fin. El PAN retuvo la presidencia, pero se perdió en el proceso.


La historia se repitió en el 2012. Esta vez fue Calderón el que designó un ungido en la figura de Ernesto Cordero, pero no alcanzó el consenso del resto del partido. Cuando Josefina Vázquez Mota fue oficialmente la candidata, la falta de coordinación entre ambos (aunado a una desangeladísima campaña) les causó el absoluto descalabro de convertirse en la tercera fuerza política.


Desde entonces sigue la rebatinga por los despojos de lo que alguna vez fue un gran partido y una buena idea: la participación local. Ricardo Anaya usó al partido y aplastó a su militancia con tal de conseguir la candidatura. Felipe Calderón, cuando vio mermada su influencia al interior de la estructura y fue incapaz de apuntalar a su esposa Margarita, recurrió a irse por la libre (literalmente, México Libre). Hoy Marko Cortés administra la pedacera que sólo se sostiene bajo una muy, muy frágil etiqueta de “oposición”, gracias al montón de gente que busca desesperadamente un referente del otro lado del espectro político para oponerse a Andrés Manuel: chairos azules.


Y mientras pueda seguir nadando “de muertito”, cuidando la chamba y poniéndose como “opositor” sin realmente hacer nada por oponerse al régimen (o siquiera por diferenciarse del mismo en los hechos, más allá de declaraciones y posturas políticas) no representará una opción real para el desarrollo de México. 

¿Lo peor? El proceso para “renovar” la presidencia del partido parece estar absolutamente enfangado y volcado a favor de la reelección de Cortés. No va a haber movimiento en este frente de aquí a, por lo menos, 2024.  

La buena noticia es que, a lo mejor, el hecho de que el escenario nacional del PAN esté secuestrado impulsa a los cuadros locales a volver a construir, de abajo hacia arriba, opciones y alternativas viables, diferenciándose de su matriz y del demás cascajo multicolor que tenemos actualmente como “partidos”. Dependerá, por supuesto y como siempre, de los ciudadanos.





miércoles, 8 de septiembre de 2021

Si no votas, no me importas

 

El día de hoy escribo con el corazón acongojado. Ayer, dos autoridades distintas enviaron el mismo mensaje: que la vida, si no les representa interés político, no vale nada.


El primer y más crudo ejemplo lo propuso el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, al criticar los amparos que algunos menores de edad (y sus padres, naturalmente) han interpuesto para conseguir una dosis de la vacuna contra la COVID-19. Afirmó que buscar la protección legal para conseguir la dosis se la quita a adultos con más riesgo. Los amparos de este estilo ya se cuentan por cientos.


Al subsecretario convenientemente se le olvida que está dentro de su esfera de responsabilidad el garantizar el abasto suficiente de vacunas para toda la población mexicana, independientemente de su edad o condición.

Pretende enterrar el hecho de que los médicos, presumiblemente los adultos de más riesgo, tuvieron que exigir sus vacunas por la vía legal y con manifestaciones populares porque el Estado fue incapaz de hacérselas llegar.

Se le escapa que la población de la tercera edad, o de mayor riesgo, tiene más posibilidades de resguardarse y “Quedarse en casa” y no la están obligando, como a los niños, a asistir a clases presenciales en instalaciones sin las mínimas medidas de salubridad, como agua corriente y drenaje.

Omite también que el mismo secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, confirmó el envío de más de medio millón de vacunas a Guatemala, El Salvador y Honduras, como misión humanitaria. Si estamos tan faltos del insumo que no podamos proporcionárselo a toda la población, veo muy poco inteligente (por decir lo menos) andarlo entregando a los vecinos (aunque éstos también lo necesiten con desesperación)


La hemos discutido antes, este gobierno no combate la pandemia, la administra y la usa para justificar el paupérrimo desempeño económico, o utilizar la vacunación como herramienta electoral. —Revise los ritmos de vacunación antes y después de la elección, o antes y después del informe presidencial. Se va a ir de espaldas—. Pero los menores de edad no votan y eso significa que para esta administración, no importan, no son prioridad.


Y si los niños que ya están en edad escolar les importan poco, los que aún se están desarrollando en el vientre de sus respectivas madres les importan mucho menos. 

La decisión de la SCJN de declarar inconstitucional la penalización del aborto (el segundo golpe contra la infancia en los últimos dos días) cambia poco las cosas en la realidad, y en principio estaría de acuerdo (no criminalizar a quien se sintió orillada por las circunstancias a buscar un aborto) pero es un paso en la dirección equivocada en cuanto a cómo concebimos la problemática, pues le da fuerza a la idea del “aborto como solución”


Según un reporte firmado por el director del Centro Nacional de Información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, fechado al 24 de enero del 2020, son mujeres sólo 5 de las 117 personas en las cárceles del país por haber cometido o participado en este delito; 112 son hombres. No hay una cacería activa, ni se persigue el delito de oficio. El argumento de la madre involuntaria como víctima no cuela.


Por otro lado, la decisión de la corte no contribuye en nada a combatir las causas que sí victimizan a la mujer y la obligan a tomar la decisión de terminar con su embarazo. El violador no queda preso, La vulnerabilidad no se convierte en fortaleza e independencia. La relación de abuso con la pareja o los familiares sigue estando ahí. 

Criminalizar a la mujer no es la respuesta, no. Pero el ideal no es un mundo en donde el aborto sea la primera solución y una peligrosa intervención quirúrgica que puede terminar con dos vidas se agende y realice en una tarde, incluso si la chica a la que van a intervenir es menor de edad y va sin sus tutores. 


El ideal sería que cada mujer con un embarazo vulnerable recibiera tanto apoyo que ni siquiera tuviera que considerar el aborto. Pero claro, eso requeriría inversión pública, trabajo continuado durante años y cero réditos políticos que podamos capitalizar en votos.


Insisto, en nuestro actual esquema, uno vale sólo mientras pueda tachar boletas.





miércoles, 1 de septiembre de 2021

El (des)informe presidencial


Hace no muchos años, cada 1ero de septiembre era el “Día del Presidente”. Funcionaba casi como un día de asueto. Escuelas y oficinas detenían sus labores para que el titular del Poder Ejecutivo en este país tuviera la atención de toda la nación mientras, en un discurso excesivamente largo y lleno de protocolo, flagrantemente mentía o discretamente maquillaba la realidad de su administración, sus alcances, sus “logros”.

El desmantelamiento de ese culto a la personalidad y presidencialismo se lo debemos a los panistas, que, quizá con miedo a enfrentarse a un Legislativo controlado por la oposición y al riesgo de abucheos e interrupciones prefirieron simplificar el asunto, limitarse a entregar el reporte por escrito y a dirigir un breve mensaje anual a la nación. Considero que así debería de ser. La labor de nuestros gobernantes debe ser tema y requerir al menos una porción de nuestra atención(y acción, quizá) todos los días, no sólo una vez al año.

La figura del actual presidente, sin embargo, lleva esa idea al extremo. Andres Manuel requiere de esa atención mediática constante. Es parte de su política y su manera de “gobernar” (si, así, entrecomillado). Tan es así, que no contento con tener dos horas de propaganda diarias desde Palacio Nacional, esta administración ha establecido no un único Informe Anual, sino múltiples “Informes de Actividades” cada cuatro meses.
¿Qué dice en ellos? Absolutamente nada nuevo. Los llena de saliva y aliento, como hacían sus predecesores priistas. Y como sus predecesores, no tiene nada de qué presumir.

Llega a este tercer informe hablando de un crecimiento del 6%, callando convenientemente que el año pasado nos desplomamos un 10%. Se congratula de la creación de 116 mil 543 empleos en julio, hilando siete meses al alza en este rubro; pero al país le faltan 438 mil puestos de trabajo más para recuperar el nivel prepandémico. Toca el tema de los avances en seguridad pero en este sexenio se han registrado las dos cifras más altas en materia de feminicidios. Habla de un gobierno que pone especial atención en los pobres cuando entre 2018 y 2020 pasamos de 51.9 a 55.7 millones de personas en esta condición.

Si, la presente administración pretende devolvernos al pasado también en este sentido, pero comete un error de cálculo. Para tener un gobierno presidencialista hace falta presidente, un tensor y negociador que amarre a todas las fuerzas políticas y tire de las riendas. Pero como dice la canción, a López Obrador le quedó grande la yegua y a México le faltó jinete. Cada vez es más común que lo nacional sea menos y menos relevante, y esté siendo sustituido por acciones locales, estatales o municipales.

Esto nos conviene. La realidad política de nuestro país no se transforma con las palabras del presidente, cambia con acciones concretas y enfocadas de ciudadanos conscientes. Y es mucho más fácil que estas acciones encuentren eco en autoridades locales, y es mucho más fácil y seguro buscar apoyo entre nuestros vecinos para tener pequeñas victorias, que coordinarnos con más de 120 millones de mexicanos para realizar gestas heroicas.

Ahora que vuelve a arreciar esta cultura del presidencialismo y el culto a la personalidad tan típicamente priista, valdría muchísimo la pena responder como entonces: Ignorando por completo al tartufo que se para en el púlpito a gastar saliva por horas. No sólo no resulta productivo, también agranda el hígado, amarga el ánimo y produce otros malestares igual de nefastos.