miércoles, 22 de diciembre de 2021

¡Regúlese!


Ha habido un incremento en la demanda de movilidad a raíz de las fechas decembrinas. Las compras de pánico, las posadas, reuniones y compromisos ponen las ciudades de cabeza. Sobre todo por la noche cuando acaba la parranda y hay que volver a casa (o encontrar otro sitio donde seguir la fiesta) con algunos tragos encima. 

En consecuencia a este incremento de la demanda y por una simplísima ley de mercado, plataformas como Didi, Uber y Cabify disparan sus precios a través de las “Tarifas dinámicas” ¿Quieres un traslado en alguna plataforma? Lo sentimos, hay diez personas como tú que buscan el mismo servicio y sólo tenemos tres autos, pero si estás dispuesto a pagar un poquito (o mucho) más, podemos garantizarte que uno de esos tres disponibles será tuyo.


Y a pesar de que esta ecuación oferta-demanda-precio obedece a la lógica natural y tiene muchísimo sentido, la reacción de los usuarios ha sido lamentable y, por decir lo menos, poco pensada. Se está a llamando a la regulación de lo que algunos iluminados consideran “un abuso” de parte de estas empresas. Se está solicitando que el estado intervenga para garantizar los precios.


Perdón, pero ¿En dónde tienen la cabeza?


Plataformas como Uber, Didi y Cabify fueron la respuesta y solución del libre mercado a un servicio de taxis deficiente, caro y si, sobreregulado. Los taxis, a su vez, eran la alternativa a un sistema de transporte público disfuncional, mal planeado e insuficiente. Se está pidiendo ahora ponerle un parche, al parche, del parche. El problema está tan enterrado en soluciones parciales o caducas, que ya ni siquiera se le reconoce. 


Si el entusiasmo y la legítima indignación de la ciudadanía se volcara no solo en entorpecer la última solución de las plataformas de movilidad, (que ahora y sólo por la locura de las fechas resulta insuficiente), sino en exigir al Estado que cumpliera con un sistema de transporte público integral, interconectado, flexible y seguro, otra cosa sería. Pero pretender ahora que el mismo responsable del estercolero, el gobierno, ponga la solución interviniendo la iniciativa ciudadana, es un mayúsculo sinsentido y puedo garantizar que no hará sino empeorar la situación.


Pugnar por la regulación siempre viene con un costo. No, no tengo poderes de profeta, baste ver lo que hizo el gobierno de la Ciudad de México con estas mismas empresas la semana pasada. Aplicaciones como Uber Eats, DiDi Food y Rappi tendrán que pagar a partir del próximo año, un impuesto por el “uso de calles y avenidas de la ciudad”. La tarifa es del 2% antes de impuestos de cada uno de los cobros realizados y naturalmente encarecerá el servicio por el incremento de precios y por la posible salida de jugadores en el sector. Es un golpe muy bajo a una iniciativa que mantuvo con vida a infinidad de pequeños negocios durante la pandemia.


Si como ciudadanos no podemos darnos cuenta del sinsentido de lo que exigimos, si no tenemos la capacidad de ver de donde vienen los problemas, cuáles son sus últimas causas y la cadena de consecuencias y no tenemos la creatividad para encontrar soluciones más allá del imperativo “¡Regúlese!”, tenemos un problema más grave del que cualquier grupo político podría endilgarnos, mexicanos. Porque estamos prestos para exigir el yugo, para entregar la libertad en pos del beneficio más inmediato. No hay nada más caro que pedir que las cosas nos salgan baratas por decreto… 

 



PD: Esta Columna se va a descansar por fin de año, regresamos con ánimos renovados el 5 de enero
¡Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo!

miércoles, 15 de diciembre de 2021

No es militarización, es ineptitud

 

Probablemente la mejor muestra y ejemplo de la absoluta ineptitud de este gobierno es el uso de las fuerzas armadas como operadores de prácticamente todas las iniciativas importantes del sexenio.

Se está militarizando el servicio público en México. Pero las razones detrás de dicho fenómeno tienen más que ver con la naturaleza de las fuerzas castrenses y la incapacidad del inquilino de Palacio Nacional para alcanzar cualquier objetivo de manera democrática; a través de la negociación, el diálogo y los acuerdos de mayorías.


El ejército está obligado a guardar incuestionable obediencia y por la naturaleza rígida de su estructura de mando y su entrenamiento para la guerra, a ser brutalmente efectivo en llevar a cabo las órdenes recibidas.

“Levántese aquí un aeropuerto”, “Si, comandante. Así se hará” Y se hará, aunque las instituciones civiles adviertan de su inviabilidad técnica, aunque los actores económicos principales (las aerolíneas) expresen reservas de la viabilidad financiera.

“Constrúyase aquí una refinería” “Si, comandante. Aquí la levantaremos” aunque el desafío logístico sea inmenso por la ubicación y las inundaciones constantes, aunque el plan de negocio de construir una refinería para PEMEX no tenga sentido

“Instálense las vías para un tren turístico en medio de la selva, y ustedes lo han de operar”, “Gracias, señor presidente. Delo por hecho”, aunque el espíritu y el temple de la soldadesca nada sepa de la calidez y atención al detalle que necesita la industria turística.


El ejército no cuestiona una orden recibida, sencillamente no está en su ADN. Para el presidente el ejército es un martillo, una herramienta relativamente fácil de usar, con la que puede pasar por encima (y a veces destrozar) los matices y complejidades inherentes a un gobierno civil democrático y plural.

Tiene mucho de irónico que “el gobierno más democrático de la historia” se vea tan dependiente de esta herramienta autoritaria. Y quizá la dependencia ni siquiera sea por una vena autoritaria del mandatario, sino por su absoluta incapacidad de operar herramientas más discretas, más finas, como un desarmador, una llave de tuercas o un cautín, que no sólo serían más efectivas, sino que no destrozarían el andamiaje político del país.


Piénselo. Empezó el 11 de mayo de 2020 cuando, incapaz de lidiar con las tareas de seguridad Pública, se publicó el acuerdo presidencial por el que se ordenó disponer hasta el 27 de marzo de 2024 de la fuerza armada permanentemente para dichas tareas (El acuerdo fue detenido por un recurso de inconstitucionalidad y probablemente la SCJN lo discuta durante el primer trimestre de 2022)


Luego vimos la asignación de los proyectos de infraestructura federales y cuando los cuestionamientos y los amparos empezaron a llegar, la designación de dichos proyectos como “de seguridad nacional”. ¡Qué útil es el martillo —debió pensar el inquilino de Palacio Nacional— que todo lo allana! Una lástima para él que apenas ayer, un ministro de la Corte concedió la suspensión solicitada por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) para que, de manera inmediata deje de surtir efecto su decretazo. El Ejecutivo federal no tiene atribuciones para realizar esta clasificación (“de seguridad nacional”) sin cumplir los parámetros establecidos en la ley de la materia. Pero insisto: el Ejecutivo es inoperante, obtuso y la ley le irrita y le resulta extraña. No sabe trabajarla, sólo sabe usar el martillo.


Hace un par de semanas nos enteramos también de la designación del general Pedro Lohmann Iturburu, exmilitar, como nuevo director general de Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex). Un exmilitar es el nuevo encargado de la distribución de medicamentos en México, ese tema que en los últimos meses le ha ido pesando tanto al presidente de México.


Y apenas ayer, el pleno del Senado aprobó por 78 votos a favor y 20 en contra reformas a la Ley Orgánica del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos. La reforma le permitirá al Secretario de la Defensa Nacional, descargar sus tareas militares a una comandancia, mientras él se concentra en la cada vez más abultada baraja de temas que el ejército maneja en la administración pública federal. “La dualidad de responsabilidades hacen del titular del ramo un funcionario comprometido en su totalidad para atender la actividad pública de la dependencia federal y la operativa de la fuerza armada.”


No es militarización, es supina ineptitud, es inexcusable incompetencia. Cuando lo único que sabes usar es el martillo, todos los problemas te parecen clavos.




miércoles, 8 de diciembre de 2021

Trenecito de humo


Incendió las redes sociales un video que compartió el presidente el domingo pasado en donde se le veía a él y a otros miembros destacados de su administración en un vagón de tren, camino al sitio donde se construye el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. En el video, el presidente señala que usando el tren suburbano, se podrá llegar desde Buenavista, en la Ciudad de México, al AIFA en 45 minutos.


La razón por la que el video se hizo viral, sin embargo, no es lo que el presidente dice o hace, sino que a mitad del mensaje, las ventanas del tren se quedan blancas, en lugar de mostrar el movimiento natural del paisaje con el tren en movimiento. La situación hizo que muchos internautas y algunos medios de comunicación, acusaran al gobierno de organizar un “montaje”. Y a partir de ahí, en un ejercicio sumamente improductivo para la ciudadanía y el país, simpatizantes de uno y otro bando aprovecharon para darse con todo y acusarse de toda clase de linduras.


A pesar de que llevamos tres años con este modus operandi, al gobierno le sigue funcionando arrojar este tipo de buscapiés y distractores para inflamar la polarización y concentrar la atención en banalidades y no en lo que realmente nos ocupa.

El tren es real y las vías por donde circula existen. Las ventanas en blanco son producto de un ajuste automático de la cámara a la luz exterior. No es, sin embargo, el tren que prometieron para el AIFA. Se trata de otro tren, de servicio ejecutivo/turístico que corre en por la periferia del terreno del aeropuerto. El otro, pensado para entrar hasta el estacionamiento y la “Ciudad Aeroportuaria” aún está en las primeras estapas de construcción y no estará listo para la inauguración del Felipe Ángeles. Pero existirá.


Así que si, hay una evidente intención de confundir haciendo creer que ese tren en particular es el que llegará al Aeropuerto, hay una intención de empujar la narrativa con falsedades, pero inflamando los ánimos de una “oposición” descabezada y desorganizada. De esa forma consiguen el combustible que necesitan para decir cada mañana que son “el gobierno más atacado en décadas” o que “los medios les traen ojeriza”. Son tres años ya de este modus operandi, y el grueso de la población sigue pensando que este tipo de “descuidos” son situaciones accidentales y no buscapiés y distractores intencionales.


Porque, ultimadamente, es irrelevante si fue un montaje o no de un proyecto en construcción. Lo verdaderamente aterrador es el retroceso absoluto que estamos teniendo en todos los métricos que importan. En palabras de Macario Schettino: La inversión está al nivel de 2010; la construcción, de 2005; la construcción no residencial, de 1997. En tres años, hemos perdido el avance equivalente a entre una década y un cuarto de siglo. 


El lunes inmediato posterior a la debacle del tren, Hacienda anunció una “Capitalización” a PEMEX por tres mil quinientos millones de dólares, todos dirigidos al pago de la deuda. 73 mil 500 millones de pesos. Eso significa que, al cierre del 2021, la paraestatal habría recibido el equivalente a 1.1 puntos PIB. Las capitalizaciones no mejoran el rendimiento de la empresa, repito, son para sanear deuda. Sin cambios drásticos en la operación y administración de la empresa continuará perdiendo recursos cual barril sin fondo.

¿Alguien habló de ello? ¿Alguien se percató?


Una regla básica de la estrategia en cualquier área es que, quien define el campo, los tiempos y las condiciones de batalla, tiene ya la mitad de la victoria en las manos. ¿Por qué insistimos, mexicanos, en hacer “oposición” bajo los términos que la presente administración dicte? ¿Por qué permitimos que nos lleven al campo de batalla donde el presidente se hace fuerte? ¿Por qué cedemos la iniciativa y esperamos a ver qué dijo y que hizo el inquilino de Palacio Nacional?




miércoles, 1 de diciembre de 2021

Embarrados de caca(o)

Uno de los mayores éxitos de esta administración ha sido el convencer a la población de que, realmente, la corrupción en las altas esferas gubernamentales es cosa del pasado; que nunca más se repetirá un Odebretch, una Casa Blanca, una Estela de Luz. Esto, a pesar de la aplastante evidencia de que el nido de ratas sigue ahí, incrustado como un tumor maligno, hambriento y en constante crecimiento.

La evidencia más clara de este tumor la podemos ver en las magnas obras insignia de este gobierno: la refinería de Dos Bocas, Tabasco; el tren turístico en la península de Yucatán, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, en Santa Lucía, Edo. de México. No solo son proyectos que nunca devolverán un solo peso a las arcas públicas, inviables desde una perspectiva técnica y financiera, sino que, ahora sabemos, están plagadas de capitalismo de cuates.
Por ponerle un ejemplo, entre 966 contratos que otorgó el Ejército para la construcción del aeropuerto de Santa Lucía: hay empresas fantasma, compañías investigadas por desvíos de recursos y operaciones que se antojan como mera fachada para negocios turbios. Siete de cada diez de estos contratos fueron por adjudicación directa, los otros tres invitando a sólo tres personas; ninguno por licitación.

Días después de que Loret de Mola hiciera pública esta información, el presidente declaró como “Asunto de Seguridad Nacional” las obras, ocultándolas del ojo y escrutinio público, blindándolas contra el legítimo derecho de la ciudadanía al amparo. Digan lo que quieran de Lord Montajes, pero “Cuando el río suena, es que agua lleva” y también “El que nada debe, nada teme”

Sus programas sociales son otro magnífico ejemplo. Hablamos hace casi dos años de la importancia del establecimiento de reglas de operación claras y transparentes para garantizar el funcionamiento positivo de los programas. Estas aún brillan por su ausencia. En su momento Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad emitió un informe de la infame ordeña de recursos que era “Jóvenes Construyendo el Futuro”.
También es bien sabido que “el programa de reforestación más grande del mundo”, “Sembrando Vida” en realidad genera un incentivo perverso para deforestar, aplicar al programa y cobrar el estipendio por “reforestar”. El Universal realizó una cruza de información y resultó que de 5 mil 142 parcelas inscritas al programa en Quintana Roo casi la mitad están en zonas catalogadas como selva por el mapa de usos de suelo del INEGI. Se la arrebataron a la naturaleza por dinero.

Esta misma semana nos enteramos también, a través de un artículo publicado por CONNECTAS y otras agencias noticiosas, que en el diseño y promoción de “Sembrando Vida” beneficia directamente a Hugo Chávez Ayala, amigo de la familia López Obrador y socio de negocios de Chocolates Rocío, la empresa de los hijos del presidente.
A través del programa se impulsó el cultivo de cacao en Tabasco, a pesar de que la comunidad no escogió ese cultivo y que no se hizo estudio técnico alguno para ver la viabilidad del grano en la zona.
En el contexto de la pandemia, Hugo Chávez Ayala vendió dos millones de semillas a técnicos del programa y pequeños productores de la sierra de Tabasco aseguraron sentirse comprometidos a vender el producto de los árboles de Sembrando Vida, a su empresa: Agrofloresta Mesoamericana.
Hasta el arranque del programa, la producción de el cacao en Tabasco era reducida. De 2013 a 2021, en casi una década, solamente se aumentaron 82 hectáreas de cacaotales. La inversión para sembrar nuevas plantaciones, multimillonaria y de incierto resultado. Nada de eso preocupó al Sr. Chávez Ayala, que a través del dinero de millones de mexicanos, va a ver incrementada su fortuna por obra y gracia de la presente administración.

E insisto, la reacción del presidente de desprestigiar a la investigación periodística, lejos de disipar las sospechas, parecen más bien confirmarlas.
¿Qué hace falta pues, para que el grueso de la población se entere que seguimos profundamente hundidos en el mismo pantanal de corrupción y caca(o) que en sexenios anteriores?



miércoles, 24 de noviembre de 2021

Preisdentes Municipales: El engranaje olvidado

No se ha acabado el drama en Tlaquepaque, que el pasado domingo 21 de noviembre celebró sus elecciones extraordinarias, tras la anulación de las celebradas el 6 de junio. Aunque el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) vuelve a prever una victoria de Citlali Amaya, la candidata de Movimiento Ciudadano, y aunque haya duplicado su ventaja y la victoria sea aún más holgada que la conseguida en junio, yo no espero que la estructura de Morena se quede de brazos cruzados.

En junio pasado el partido guinda imputó las elecciones debido a las declaraciones de Juan Sandoval Íñiguez, vecino de la demarcación y también —poca cosa— Arzobispo Emérito de Guadalajara. En un video publicado apenas unos días antes de los comicios, el prelado pedía no votar por aquellos partidos que están en el poder y que propugnan el aborto.

La discusión de si la ley es justa y si está bien o mal aplicada quedará para otra ocasión, aunque confieso que se me escapa la lógica de la autoridad electoral, que decretó que la intervención del Cardenal era suficiente para violar la equidad de la contienda y los principios de separación iglesia-estado… pero únicamente en Tlaquepaque y únicamente para la elección de presidente municipal. Pese a que el mensaje se difundió en una plataforma de alcance nacional.

En esta nueva elección, el punto contencioso podría ser la poca participación de los ciudadanos. Según el PREP apenas 21,6% del padrón pasó a la casilla a sufragar, la tercera parte de los que votaron en junio pasado. El delegado nacional de Morena en Jalisco, Favio Castellanos atribuye este alto abstencionismo al mal trabajo para fomentar la participación ciudadana, la inseguridad en el municipio y a la intervención estatal en el proceso. Cuestionado a bocajarro sobre la posibilidad de impugnar la elección, el morenista se escudó en un “esperaremos los tiempos legales y la calificación oficial de la elección” de manual. Lo cual se traduce al lenguaje llano en que puede haber jaleo si encuentran de donde colgarse, así como se colgaron de las declaraciones del arzobispo emérito.

Mi lectura del gran abstencionismo es más lúgubre: El ciudadano mexicano tiene poco interés en su política local. Vota a su presidente municipal por inercia y porque le entregan la boleta junto con la de presidente o gobernador y las tres elecciones van juntas. Si no hay interés siquiera en elegirlo, mucho menos en auditarlo, exigirle y hacer sinergias con el elegido. El mexicano promedio sobreestima la importancia del presidente y su influencia en su día a día, pero no parece atribuirle ni hacerle exigible ese mismo poder a un funcionario público mucho más cercano y con injerencia directa en servicios con los que interactúa diariamente, como el alumbrado público, el bacheado y la policía municipal.

No es necesariamente culpa de Juanito Pueblo, durante años la excusa más frecuente de gobernadores y presidentes municipales ha sido que la Federación “no suelta dinero, ni recursos para proyectos” y eso puede incluso ser cierto con la presente administración. Pero creo importante, a la luz de que estas elecciones que le costaron al erario 22.5 millones de pesos, revalorar la importancia de estas figuras locales, porque son el engranaje que nos queda más cercano en medio de la maquinaria política nacional. Moverlos a ellos, mueve el resto de los engranes. Buenos gobiernos con principios claros y que dejan una buena impresión a nivel local han sido históricamente los que han levantado movimientos políticos de alcance nacional, impulsando esos mismos principios positivos. Si no me cree, pregúntele al PAN del último cuarto del siglo XX.

Revaloremos a nuestras figuras locales, acerquémonos a ellas. Normalmente (salvo que desde lo nacional intenten imponer a alguien) se trata de nuestros mismos vecinos, con nuestras mismas costumbres y que conocen nuestra problemática. Mal haríamos en ignorar un engranaje tan importante en el accionar político nacional.



miércoles, 17 de noviembre de 2021

Fechas cruciales para las AFORES

El sistema de las Administradoras de Fondos para el Retiro fue creado por la Ley del Seguro Social de 1997, luego de que se hiciera evidente que las pensiones provistas por el estado serían insostenibles. Se trata de instituciones financieras privadas que administran el ahorro de los trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social, reciben e individualizan las aportaciones tripartitas bimestrales de cada trabajador e invierten los fondos para generarle un rendimiento por ese ahorro. Ganan dinero cobrando comisiones sobre ese rendimiento. Cuando llegue el momento del retiro, será esa institución y sobre ese ahorro la que otorgue la pensión al trabajador.

El esquema funciona porque como cada trabajador es libre de elegir la institución que más le guste, estas compiten por la preferencia del mercado. Así, yo puedo elegir entre Profuturo, Sura o Principal para administrar mi dinero, ya sea por su servicio, la transparencia con su información, la facilidad de hacer trámites con ellos, el rendimiento que ofrecen o las comisiones que cobran.

Naturalmente, al estar en juego 69.6 millones de cuentas de ahorro y 5.04 billones de pesos de ahorros de los trabajadores mexicanos, la operación de las AFORES está fuertemente regulada. La CONSAR, un órgano descentralizado de la Secretaría de Hacienda es el órgano responsable de dicha regulación. Vigilar el resguardo de los recursos, supervisar que las inversiones realizadas sean sensibles, que se ofrezca al trabajador la información pertinente, etc.

Hasta aquí todo bien…
                    ...y entonces entra la presente administración.

Para nadie es un secreto que el actual gobierno anda urgido de recursos y que, prácticamente desde que empezó, le ha estado echando el ojo a los ahorros de millones de trabajadores (las AFORES) para financiarse. Sospecho que saben que la medida sería sumamente impopular, ya que nadie confía en el gobierno para administrar el dinero con eficiencia y transparencia. Así que aunque ha habido intentonas y comentarios lanzados al aire, una propuesta formal nunca ha llegado a la ninguna de las dos Cámaras para volver a nacionalizar el Sistema de Ahorro para el Retiro como era antes de 1997.

Pienso, sin embargo, que han encontrado la manera de ahogar a las AFORES de otra forma: a través de la CONSAR y del tope legal a las comisiones que pueden cobrar por su servicio.
En promedio, las comisiones actuales son del 0.80% sobre las utilidades generadas. Bajo la nueva normativa anunciada en octubre, a partir del 2022, las comisiones estarán topadas al 0.57%. La reducción es significativa y se espera que le produzca varios dolores de cabeza a las instituciones financieras. El resultado final difícilmente será un neto positivo para el trabajador, que si bien quizá tenga que pagar menos comisión, verá reducida la atención en otros servicios. Para las administradoras, tener menores ingresos limita su capacidad de invertir en tecnología, seguridad, gestión del patrimonio, analistas de mercado, traders y otros rubros igualmente necesarios para diversificar y atender las inversiones y asegurar los rendimientos. Puede darse el caso de que, aún pagando menos comisión, el trabajador reciba menos porque la utilidad de la inversión fue menos.

El recorte podría llegar en servicio al cliente, dificultando la aclaración de dudas, la captación de nuevos trabajadores y la gestión o retiro parcial de las cuentas, (por cierto, y como nota al margen, entre enero y octubre de 2021 los trabajadores mexicanos han sacado por concepto desempleo 18 mil 163 millones de pesos de sus cuentas individuales para el retiro, el monto más alto para un periodo similar desde que hay registro. ¡Pero vamos muy bien, dicen en Palacio Nacional!)

El brusco bajón en las comisiones también es absolutamente innecesario, porque ya naturalmente, a lo largo del tiempo y gracias a la libre competencia, las comisiones estaban en una tendencia descendente histórica. En Enero de 2009 la comisión promedio era del ¡1.89%! Compárelo contra el 0.81% de Octubre 2021 y tendrá el mejor evidencia de que el sistema funciona y funciona bien en beneficio del trabajador.

Entonces ¿Qué se busca? En mi opinión, se pretende empeorar drástica y artificialmente el servicio o sus rendimientos para hacer que la ciudadanía, en un par de años, empiece a ver con buenos ojos que el gobierno sea administrador total de esos recursos. 5 billones de pesos. Si llegamos a ese punto antes de las elecciones de 2024, agárrese, vamos a tener un problema.




miércoles, 10 de noviembre de 2021

La boda es el pretexto

Si lo de la renuncia de Santiago Nieto a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) el lunes le pareció un golpe maestro de esta administración contra la corrupción, o el despilfarro, o una demostración de congruencia con la austeridad republicana, quizá sea necesario que se detenga un momento a leer con más atención el panorama.

El sábado 6 de noviembre, Santiago Nieto y Carla Humphrey (consejera del Instituto Nacional Electoral) contrajeron nupcias en un hotel en Antigua, Guatemala. Quizá eligieron el país centroamericano tratando de eludir el escrutinio público, quizá sencillamente les gustaba la vista del Hotel Santo Domingo. El caso es que fue boda cara y en el extranjero, ambos pretextos perfectos para que el presidente, el lunes siguiente, despotricara en su misa mañanera. “Un asunto escandaloso” llamó al evento “por eso hay que recomendarles a los servidores públicos que actúen con moderación, con austeridad”.

Ese mismo lunes 8, Santiago Nieto presentó (o le pidieron) su renuncia a la UIF. “Antes de que pueda afectarse al proyecto, por críticas derivadas de actos de terceros relacionados con un evento personal y transparente” señaló en el tuit de despedida. ¿Pues qué pasó? Si fueron actos de terceros ¿por qué paga él los platos rotos? Si fue un evento transparente ¿qué necesidad tiene de achicarse frente a las críticas? ¿No le pega más “al proyecto” que el responsable de fiscalizar las cuentas de la nación se acobarde y esconda frente a la primera acusación o siquiera sugerencia de algo indebido?
Tenemos además el ejemplo previo de César Yáñez en 2018, entonces vocero del presidente electo. En su momento su boda también fue motivo de escándalo, con él y su pareja apareciendo en la portada de la revista ¡Hola! al más puro estilo de otros grandes neoliberales como Peña Nieto y Manuel Velasco y filtrando jugosos detalles como el menú (langosta con escamoles) y los más destacados nombres en la lista de casi 600 asistentes. ¿Y ahora? El Sr. Yáñez está tranquilo y cobrando como Coordinador General de Política y Gobierno de la presente administración.

No, no fue la boda ni el despilfarro lo que detonó el escándalo y el despido (perdón, renuncia). Es demasiado pequeño, comparado con otros escándalos que la camarilla que gobierna ha sorteado. Soy de la idea de que a Santiago Nieto y sobre todo a su esposa, los traían ya en la mira desde principios de año, y que quizá en Guatemala ocurrió algo más que sólo una boda, pero la manera más fácil de darle carpetazo al asunto es con la cabeza de Nieto.

En primer lugar, Carla Humphrey fue pieza clave para quitarle la candidatura por la gubernatura de Guerrero a Félix Salgado Macedonio el pasado 14 de abril, por no presentar sus informes de gastos de precampaña. Tras esto, Salgado Macedonio acusó a los consejeros de “traición” y celebró grandemente la renuncia de Santiago Nieto a su puesto. “La que me tumbó, se lo llevó entre las patas.” escribió.

Está también del asunto de Paola Félix Díaz, ex-secretaria de Turismo de la CDMX, otra que perdió su puesto por haber viajado a la boda. Claudia Sheimbaum insiste en que su error fue “haberse subido a un avión privado” porque “no va con los principios que representamos […] ustedes saben que nosotros viajamos de manera austera” Lo que la jefa de gobierno calla y espera que pase inadvertido, es que a Paola Félix la detuvieron con 35 mil dólares en efectivo con los que viajaba y que seguramente iban a cambiar de manos de algún modo y con algún propósito del que será difícil enterarnos.

No, la renuncia de Santiago Nieto no es un golpe de autoridad contra la corrupción. En el mejor de los casos es una venganza personal y un ajuste de cuentas entre diferentes camarillas morenistas. En el peor, una operación más en una entramada de corruptelas que involucra varios niveles de gobierno. El mismo Santiago Nieto alguna vez señaló que "Una de las tipologías de lavado de dinero consiste en el traslado de dinero en efectivo a Centroamérica para tomar vuelos públicos o privados y llevar dinero a paraísos fiscales".
Visto lo visto, supongo que lo decía por experiencia de primera mano...



miércoles, 3 de noviembre de 2021

Tres motivos para mentir

 


Se había acabado, al menos en el discurso oficial, la ordeña de combustible a PEMEX. El presidente se aventuró incluso a decir, en su ejercicio mañanero, que este delito se había abatido en un 95%. 

Por supuesto las cifras que reportaba Petróleos Mexicanos no reflejaron esta oficialista (y esquizofrénica) lectura de la situación entonces y no lo hacen ahora. Basta leer los diarios: “Detectan una ordeña en Guanajuato cada 24 horas”, “Crecen 23% tomas clandestinas de gas LP a ductos de Pemex”, “Se disparan al doble las tomas clandestinas en ductos de gas LP en Hidalgo”, “Huachicol en Puebla: detecta Sedena ocho tomas clandestinas más”. Todos estos titulares se publicaron en diferentes medios durante la última semana.


La conclusión lógica es que la presente administración está perfectamente consciente de lo que ocurre —PEMEX publica los reportes de donde sale la información para las notas periodísticas— pero, o no puede hacer nada y es incompetente, o elige no hacer nada y es indolente. Cualquiera de las dos cosas se ven mal, así que hay que barrer el asunto debajo de la alfombra y mentir.


El problema con ejercer la mentira como herramienta sistemática de gestión pública es que, inevitablemente cuesta vidas. Las explosiones del domingo en Puebla, que dejaron en San Pablo Xochimehuacán, un muerto, 15 heridos (4 de ellos menores de edad), y unas dos mil personas evacuadas y asustadas, son consecuencia directa de lo se ha dejado de hacer por no querer ver, por mentir y ocultar un problema que les resulta incómodo. 


Hay mucho que PEMEX y el Gobierno pudieron haber hecho para prevenir la tragedia. Por la zona del área metropolitana de Puebla cruzan dos ductos de gas LP Cactus-Guadalajara y el poliducto Tuxpan-Azcapotzalco. Dice el gobernador que se instalaron desde antes, que la mancha urbana “se los comió” ¿Por qué se permitió? ¿Quién dio los permisos de construcción? ¿Qué pasa si se tiene que dar mantenimiento al ducto?

Señala el gobernador también que el terreno donde se encontró la toma “está en el derecho de vía, no tiene inscripción en el Registro Público de la Propiedad ni Registro Catastral. ¿Y no se detectó el asentamiento irregular? Sobre todo considerando que a escasos metros la empresa Gas de Provincia, o HidroGas tiene sus instalaciones. ¿Nunca se detectó el cobertizo o muro que escondía la toma clandestina, en zona derecho de vía, durante alguna inspección?


Si resulta que dicha empresa fue en ultima instancia responsable por picar el ducto, caiga sobre ellos todo el peso de la ley. Pero ¿qué se hará con la ex Edil morenista, Claudia Vivanco Rivera por ignorar el año pasado una denuncia ciudadana que alertaba que grupos dedicados al robo de gas habían tomado el control de esta área? ¿Y por qué el actual mandatario estatal, Barbosa, no es categórico al respecto? 


Porque esa sería la tercera y más probable explicación. No es incompetencia, no es indolencia… es ganancia. No sería raro. HidroGas forma parte de Grupo TOMZA, un grupo gasero que ya tiene historia de colusión gubernamental, al juzgar por una demanda ante la COFECE en donde se les acusa de operar una red de estrategias jurídicas para frenar la competencia en Baja California, con el apoyo del los funcionarios del gobierno del estado y del municipio de Tijuana. 

Detalle curioso, esa administración en Baja California, como la de Barbosa en Puebla, también es Morenista. Se la dejo botando, saque sus conclusiones.


miércoles, 27 de octubre de 2021

Dado el primer paso

La admisión de ayer en el pleno de la Cámara de Diputados del Secretario de Salud, Jorge Carlos Alcocer Varela, de que 1) hay un problema grave de desabasto de medicamentos a todo lo largo y ancho del país, y 2) el Gobierno Federal ha sido absolutamente incapaz de resolverlo durante los tres años de la presente administración, es probablemente uno de los tantos más importantes que se ha apuntado la ciudadanía en este sexenio; quizá en la última década. El desafío ahora está en no aflojar.

La distancia entre lo que este gobierno promete y lo que entrega es absolutamente abismal. Las grandes promesas de campaña que quedan en nada son común denominador hasta en iniciativas emblemáticas. El modus operandi es sencillo: deslumbrar con promesas, sostener la mentira por tanto tiempo como sea posible y cuando sea evidente hasta para el más obtuso que jamás se alcanzará lo prometido, empezar a minimizarlo (“Yo nunca dije que bajaría el precio de la gasolina”, por ejemplo). La esperanza es que haya pasado suficiente tiempo entre el primer y el último paso para que la corta memoria del grueso de la población y sus múltiples preocupaciones diarias hayan difuminado y oscurecido la promesa original. Y por supuesto, siempre está la opción de empezar a hacer ruido con otra cosa, otro gran proyecto, otra gran cruzada para distraer la atención. Así se sostiene este gobierno de saliva y aliento.

Por eso lo que pasó ayer en la Cámara es un un primer paso gigante para la ciudadanía de este país. Porque a base de insistir, de no quitar el dedo del renglón, de no dejarse distraer y aferrarse a una cuestión que duele y necesitamos resuelta, consiguieron acorralar e inmovilizar al principal servidor público responsable de darle solución y hacerle reconocer la falla crítica.

Pero ojo, avancemos con cautela. Esta administración es tan escurridiza como una anguila nadando en aceite. La “solución” que Alcocer presentó es poco más que pensamiento mágico. Se "están planteando la posibilidad de hacer un sistema o un organismo nacional de distribución de medicamentos”, sus palabras, no las mías.
No sólo la “solución” está en etapa de proyecto sin fecha, sin urgencia; sino que pasa por la centralización y burocratización del proceso de distribución de medicinas. Pasa por tener más poder, más responsabilidad; siendo una de las administraciones más absolutamente ineptas del último cuarto de siglo en este país.

Alcocer también, fiel al guión de de su patrón, sigue sosteniendo que “hay empresas que acapararon el mercado”, o que “la pandemia detuvo la producción” o que “se suspendieron los fármacos porque no cumplían con los estándares de seguridad”. Es decir, reconocen el problema, pero no se reconocen como la causa del problema.
No llegaron a optimizar algo que funcionaba medianamente bien como el Seguro Popular; con los asegunes que usted quiera. Llegaron a destrozarlo para poner en su lugar, al cuarto para las doce y sin la mínima preparación o las bases operativas indispensables, un sistema que les otorgaba todo el poder de compra y todo el poder administrativo.

Falta mucho, muchísimo por andar, estimados mexicanos. Pero ya se saben el camino: Aferrarse, no distraerse y no parar de fregar, hasta que la yunta se mueva para donde queramos y podamos empezar a trabajar y a resolver uno a uno los problemas.
No hay más receta.



miércoles, 20 de octubre de 2021

La miscelánea fiscal en 4 puntos.


¿Es terrorismo fiscal lo que propone el presidente en la Miscelánea Fiscal 2022 avalada ayer en lo general por el pleno de la Cámara de Disputados?

Quizá. Al menos en algunos de sus puntos. Y merece un debate más amplio y profundo que el categórico y problemático “es lo que le conviene al pueblo” que soltó en su mañanera, así que aquí estamos, tratando de desmenuzar las modificaciones que más ruido han causado entre la opinión pública.


1.- Se hace obligatorio tramitar el Registro Federal de Contribuyentes apenas cumplir los 18 años.

No me opongo, per se. México necesita más y mejor cultura fiscal. Necesita que su población se de cuenta de que si todos aportamos, la carga se aligera; y que la evasión fiscal no es un crimen sin víctima. El problema es que eso no se va a resolver acercando a los jóvenes al SAT y expidiéndoles a todos un RFC que probablemente no vuelvan a utilizar en su vida, porque su changarro es un irregular  puesto de fruta en el tianguis local.

La medida me parece inútil mientras el SAT siga teniendo por auditores a buitres que nomás ven cómo le sacan tajada al contribuyente y mientras la perspectiva general es que el dinero aportado desparece en el bolsillo de algún político, o se despilfarra en tonterías.

Además, no estoy seguro que el SAT tenga la capacidad instalada para darle registro a los miles de jóvenes que año con año cumplen la mayoría de edad.


2.- Se crea el Régimen Simplificado de Confianza

Para las personas físicas con actividad empresarial, emprendedores y pequeños negocios cuyos ingresos no rebasen los 3.5 millones de pesos anuales, tienen un nuevo esquema de contribución. Pagarán una tasa del impuesto sobre la renta (ISR) de entre 1% y el 2.5% dependiendo de sus ingresos sin derecho a deducciones de gastos. 

De nuevo, me parece loable la intención de incentivar la incorporación legal con un régimen muy simplificado. Me preocupa que nada sea deducible para estos pequeños contribuyentes y que el impuesto se calculará sobre el ingreso bruto, no sobre la utilidad. Eso depredará sobre los negocios con un margen de utilidad muy bajo.


3.- Aumenta el precio de los pasaportes hasta un 23%.

No sorprende, dado que la estrategia del actual gobierno es el aislamiento y empobrecimiento generalizado de la población. Es también una manera menos escandalosa de aumentar la recaudación. Bajita la mano, de enero a julio de este año se han expedido 1 millón 600 mil pasaportes, según la plataforma de “Datos Abiertos México”. Al nuevo precio ($3,500 por un pasaporte a 10 años) los ingresos por la emisión de esa identificación podrían ascender a 5 mil 500 millones de pesos; nomás en la primera mitad del año.


4.- Se limita la deducción de impuestos por donativos a OSC’s. 

La más grave de las disposiciones. Es curioso cómo el presidente presente a las empresas como agentes corruptores, que sólo buscan el lucro y no el bien del pueblo; pero cuando se trata de este tema señale que “hacer filantropía no es función de las empresas”. La manera en la que pinta a la iniciativa privada según le conviene debería ser suficiente para señalar su inconsistencia ideológica y hacernos dudar de esta modificación en la ley.

En palabras de Pablo Majluf: “La sociedad civil es una de las mejores vías para darle la vuelta al populismo autoritario. Nos permite prescindir de él, ayudándonos.” Y eso es precisamente lo que les cala, que siquiera se nos ocurra la idea de que no los necesitamos. Por eso el activismo es enemigo natural del caudillismo, porque no permite que sean SUS causas, SU justicia y SUS mecanismos y SU visión del país las que dominen y prevalezcan en el inconsciente colectivo, además de evidenciarlos a tal grado que sea la misma sociedad la que tenga que entrar a tapar los huecos de su incompetencia.


Y pues eso es la Miscelánea Fiscal para el año entrante, a muy, muy grandes rasgos.

Para que la iniciativa quede completamente aprobada aún falta darle salida a los más de 500 reservas que se presentaron en el pleno, que tendrán que ser discutidas punto por punto. Habrá que estar atentos al teje maneje en San Lázaro. Y usted, ciudadano ¿Ya le habló a su legislador para decirle lo que opina? ¿O se va a limitar a lamentarse cuando la aprueben?




miércoles, 13 de octubre de 2021

De "glorias" indígenas


La efeméride del día de ayer, 12 de octubre, el llamado Día de la Hispanidad, Día de la Raza o Día del Descubrimiento de América, a pesar de estar enterrado más de quinientos años en el pasado, parece haberse vuelto de un tiempo para acá punto contencioso y motivo de acaloradas discusiones. ¿Por qué? Porque le viene de perlas a los regímenes populistas. 

Gobiernos populistas y bananeros como los que abundan en América Latina requieren de una narrativa en la cual todo tiempo pasado fue mejor y en la que un villano funja como chivo expiatorio y explicación para todos los males del país. Así el caudillo puede disfrazarse de héroe del pueblo, el protector contra el “villano”, el que restaurará la gloria del pasado. 


El problema es que pintar el tiempo pasado como algo utópico y deseable requiere un revisionismo histórico francamente risible e inaceptable, así como una perspectiva absolutamente anacrónica que hace juicios morales de eventos del pasado con criterios del presente.


Si, los españoles subyugaron a los Aztecas a sangre y fuego para establecer su imperio, así como los Aztecas subyugaron a las comunidades vecinas para establecer el suyo. Sí, los españoles impusieron su cultura y religión a los nativos, así como los Aztecas conseguían prisioneros de entre los conquistados para sus sacrificios rituales. Si, los españoles enviaban a su patria buena parte de los productos naturales extraídos en las colonias, así como los Aztecas exigían tributo a tlaxcaltecas y totonacas para engrandecer Tenochtitlán.


Los españoles no hicieron nada que no se estuviera haciendo ya en América, sencillamente fueron mucho más eficientes haciéndolo. Porque las “gloriosas” civilizaciones mesoamericanas estaban en una etapa de desarrollo que en Eurasia se había superado 2,000 años antes del nacimiento de Colón.


Si quieren una probadita moderna de lo que eran las culturas indígenas y, sin necesidad de meternos en aprietos de los diferentes estándares morales según la etapa histórica  dense un paseo por los municipios del país que todavía se rigen por “Usos y Costumbres”. Justo ayer se publicó una nota en el Reforma celebrando la liberación, después de diez días en prisión, de Angélica, un muchacha de 15 años que vive en La Montaña de Guerrero.


Angélica habia sido vendida a los 11 años para un matrimonio infantil forzado. Su suegro pagó por ella 120 mil pesos para que se casara con su hijo, que al poco tiempo de casado se fue de brasero a EU. 

Angélica huyó tras cuatro intentos de violación por parte de su suegro, y se refugió con su abuela. El suegro, con todo el apoyo de la “Policía Comunitaria” exigió la devolución del pago “mas intereses”. La abuela de Angélica, Petra Aguilar Nava, de 70 años, fue encarcelada al no contar con el monto de la deuda, luego tomó su lugar la joven y después también las tres hermanitas.


No sé, a la mejor antes de acusar a hombres de hace 500 años de genocidas, violadores y asesinos, convendría que revisáramos lo que pasa en nuestro propio patio trasero, en los espacios en los que esas “gloriosas” culturas indígenas todavía tienen sus bastiones. 


México nació como nación producto del choque cultural y de esa “última conquista”. Nuestro país se forjó en el crisol de la vida colonial que sentó las bases institucionales y culturales de nuestra nación, para bien o para mal. Estoy agradecido y celebro que así sea y por lo tanto, celebro el 12 de Octubre. No me siento indígena, no me siento español. Me siento mexicano. Y prefiero procurar por el bien de Mexico y su futuro, que limpiarle la cara a una cultura indígena que todavía hoy lastima y hiede.




miércoles, 6 de octubre de 2021

La Reforma Eléctrica y Juanito Pueblo

 

Mañana se vota en el Congreso la reforma eléctrica propuesta por el ejecutivo nacional. Varias veces hemos comparado las iniciativas del inquilino de Palacio Nacional con arrojar una llave de tuercas a una maquinaria en movimiento, en el sentido de que entorpecen e irremediablemente dañan a las instituciones que pretenden reformar y fortalecer. En el caso de esta propuesta en particular, no se trata de una simple llave de tuercas, se trata de un cartucho de dinamita encendido. 


El objetivo final de esta propuesta es establecer devolverle a la CFE el completo monopolio de la generación y comercialización de la energía en México, pero además destroza los organismos reguladores en materia energética (en estricto sentido sólo los pone bajo la tutela de la Secretaría de Energía, pero eso es casi lo mismo que desaparecerlos), elimina los Certificados de Energía Limpia y cancela cualquier esquema en el cual un privado pueda generar electricidad para su autoconsumo.


Nada más por su contenido la propuesta es un disparate, pero hay que considerar también la marejada de reclamaciones, juicios de amparo y demandas nacionales e internacionales que se dispararían de inmediato si la reforma se aprueba. Calcula Kenneth Smith Ramos, socio de la firma Agon y negociador en Jefe del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que hay más de 50 proyectos con un valor de más de 6 mil millones de dólares en el sector de las energías limpias. Las empresas detrás de esos proyectos no se van a quedar cruzadas de brazos, absorbiendo pérdidas multimillonarias por un capricho nacionalista del macuspano.


Seguir adelante con este despropósito es darnos un tiro, en las rodillas, con una escopeta. Así de grave y así de claro el asunto.


Y aquí es donde las patrañas de cada elección del “Voto Útil” y el “Vota para que no gane X” o “Vota para sacar a Y” muestran su verdadero horrible e inútil rostro. Porque Juanito Pueblo, que celebró por todo lo alto que Morena no haya alcanzado la mayoría calificada en el Congreso, mira confundido, en la antesala del desastre y desfondándose en su ropa interior, como el PRI le da entrada y aire a una iniciativa que va en sentido opuesto a la que hace menos de un sexenio Enrique Peña Nieto se desvivió por aprobar. Se pregunta aturdido por qué el presidente nacional del PRI insiste en que su partido “no se deja presionar” y que la propuesta “merece un profundo análisis y debate público”


Y es que Juanito Pueblo cometió un error. Sigue viendo las banderas y simbolitos de colores de los partidos e imaginando posturas monolíticas. Cree que todo Morena está bien (o mal) porque todo es Andrés Manuel. Cree que todo el PRI, el PAN o el PRD está bien o mal porque son “oposición”. Sigue votando en bloque y por lo tanto sigue dándole poder a los bloques.

A Juanito Pueblo lo engañan con postureo político de alto nivel, porque Juanito pueblo no ve individuos, no vota por candidatos, no procura, desde lo local identificar perfiles que valga la pena apoyar. A Juanito Pueblo a lo mejor no se le ocurre que pueda marcarle HOY a su representante, sea del partido que sea, a cuestionarle, a presentarle sus dudas, a dejarle en claro su postura. Juanito Pueblo nunca ha visitado la casa de enlace de su legislador, ni se le ha ocurrido tomar nota, con nombre y apellido, de los legisladores que con sus acciones y no con sus discursos, reflejan su manera de pensar y sentir sobre el rumbo del país.

En resumen, porque Juanito Pueblo no es un ciudadano, es un cruzaboletas más.


No creo que la reforma pase. Pero tampoco me sorprendería que lo hiciera. 

Veo entre el PT y Morena a un número relevante de legisladores que pudieran irse “por la libre” y votar en contra. De ahí que el presidente tuviera que salir en la mañanera a declarar que quienes votaran en contra serían “exhibidos” (¿Ante quién o qué? Los datos de las votaciones siempre son abiertos). 

Veo también que el Partido Verde y el PT se están dejando pedir las perlas de la Virgen para votar a favor y que Andrés Manuel ha tenido incluso que tentar a sus antiguos aliados (el PRI) y tratar de convencerlos “El PRI tiene una oportunidad para definirse", expresó AMLO el martes desde Veracruz , “si va a seguir con el salinismo como política o va a retomar el camino del presidente Lázaro Cárdenas, del presidente Adolfo López Mateos”


Peores cosas se han visto en este país y se seguirán viendo, hasta que Juanito Pueblo decida que ya se hartó de hacerse pato cada tres años marcando una cruz negra en un papelito de colores.




miércoles, 29 de septiembre de 2021

Tres largos años

Van a ser tres años muy, muy largos de aquí al 2024, mexicanos.

Como la presente administración está haciendo agua por todos lados, el presidente juzgó necesario arrojar a la palestra nacional la cuestión de su sucesión (pregunta que nadie hizo, por cierto; no con tanto camino por andar y recién terminado un proceso electoral intenso como fue el de este año). La ungida, aparentemente, resultó ser Claudia Sheinbaum a quien desde julio ha mantenido cerca en diferentes actividades y con quien se ha deshecho en elogios: “Quizá por eso no tengo que hacer muchas giras en la Ciudad de México” expresó, por ejemplo, en su mañanera del viernes. “Porque la jefa de Gobierno me aligera la carga, ella me representa muy bien, me siento representado por la jefa de Gobierno, que es una mujer trabajadora, honesta, con convicciones”


Si realmente quiere como su sucesora a la jefa de gobierno, el presidente le está haciendo un flaco favor. En primera instancia, le está poniendo un blanco en la espalda: Si ese es el caballo más adelantado, a ese es al que hay que tirarle y desestabilizar para que “no llegue” a las elecciones en buena posición. En segunda instancia el claro y adelantado dedazo, —un proceso de elección tan sorprendentemente priista e irregular en un autoproclamado demócrata—, irremediablemente caerá mal entre los miembros de su partido con cierto liderazgo que seguramente querían hacer su luchita por la candidatura. La maniobra compromete la obediencia y colaboración de estos personajes por lo que resta del sexenio y da el pistoletazo de salida a toda suerte de puñaladas traperas y patadas debajo de la mesa color guinda de Morena.


Así es como yo interpreto que nos enteráramos que Mariana Imaz Sheinbaum, hija de la jefa de Gobierno recibió más de un millón de pesos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) entre el 2019 y 2020 para cursar su doctorado en la Universidad de California. Es el típico manejo clientelar y nepotista con el que cientos de políticos mexicanos benefician a sus familias y allegados. Sólo que a alguien le interesaba el golpeteo político resultante de divulgar el tema.


No cuestiono la capacidad la Srta. Imaz, o su derecho a una beca. Encuentro cuestionable la cifra recibida, por más meritoria que haya sido la asignación, cuando el monto mensual de beca que está anunciando el CONACYT actualmente para quienes están buscando doctorarse en 2021 es de apenas 14,701 pesos. Muy lejos de la cifra millonaria que recibió la hija de la jefa de Gobierno. Me llama la atención también la contradicción entre los hechos y la convicción cuatroteísta de que quien estudia en el extranjero es malo y sólo va a aprender a robar o a ayudar a que roben otros (no lo dije yo, lo dijo el presidente en una mañanera de agosto). Cuestiono que un gobierno que desprecia la meritocracia empiece la defensa de la señorita con “Se ganó la beca por méritos propios” Sencillamente, aborrezco la incongruencia; pero esa no es novedad con esta administración


Doña Sheinbaum se tendrá que acostumbrar a este tipo de pequeñas jugarretas que poco a poco, como las banderillas al toro, le irán robando la energía y el brío hasta que quede condenada y sin oportunidades en 2024. Ahí están Ebrard, Monreal y si se descuidan hasta Noroña listos para rebasarla en la carrera por “la grande”. Eso sí y sólo si, el actual titular del Ejecutivo no decide que quiere repetir.


Lo dicho, van a ser tres años muy largos, agárrenla con calma y no nos distraigamos ni quitemos el dedo del renglón. Hablemos de la sucesión hasta sea el tiempo adecuado para ello y concentrémonos en las responsabilidades que la presente administración todavía tiene.






miércoles, 22 de septiembre de 2021

La ley de Herodes, la ley de PEMEX


La actual administración llegó al poder con todo a favor. Tenía (y aún tiene) un apoyo popular aplastante, la mayoría calificada en ambas cámaras, un ámplio capital político y una oposición de papel que apenas cumple con una función simbólica. Sin embargo, llegó también viciada de origen, completamente incapaz (por ineptitud o elección, el jurado aún no lo decide) de operar dentro de un marco legal y absolutamente alienada de la Constitución que su titular y máximo representante juró guardar y hacer guardar, y de las leyes que de ella se desprenden.

Entonces, incapaz de actuar como una institución gubernamental en apego a derecho, el ejecutivo actúa como un matoncito de patio de escuela, consiguiendo mediante extorsión y desplantes de fuerza lo que está fuera de su alcance por la via legal. ¿Cómo así? Le cuento

En el último mes y medio, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) ha clausurado tres terminales de almacenamiento de combustible privadas, una en Tuxpan, otra en Puebla y una más en Hermosillo. Dichas terminales reciben y almacenan temporalmente producto importado (gasolinas y diesel) para diferentes marcas que operan en el país. Su negocio es cobrarle a Shell, Total o Repsol por el almacenamiento mientras estas marcas distribuyen en las diferentes estaciones de servicio que operan en el país. Actualmente, 30% de esas estaciones operan con marcas distintas a PEMEX

El problema es que PEMEX está sangrando dinero a velocidades espectaculares. No sólo porque financieramente está ahogado en deuda, sino porque accidentes por falta de mantenimiento como la explosión de la plataforma E-Ku A2, o la fuga del gasoducto submarino de Campeche (aquella memorable ocasión en las que “se les quemó el mar”) entorpecen su capacidad para operar, de perdida, en la extracción.
Para evitar el desastre que sería que la empresa quiebre durante la administración que juró salvar la empresa, el Gobierno Federal está buscando cualquier escusa para entorpecer y ahuyentar a los privados y recuperar el monopolio. La manera más efectiva de hacerlo es intentar vincular, sin pruebas de por medio, a las empresas con combustible ilícito; el famoso huachicol.

Por ejemplo, la semana pasada, personal de la CRE, acompañado de la Guardia Nacional inspecionaron una terminal de la empresa Invex en Tuxpan, Veracruz (el punto de entrada de 80 por ciento de las gasolinas que se consumen en México). Ahí “clausuraron” un barco por no contar con un permiso que se solicita exclusivamente a embarcaciones nacionales.
El barco finalmente logró descargar, apegándose a la legislación internacional. Pero antier la Secretaría de Energía le canceló a la empresa sus cinco permisos de importación. Según, que por hacer negocios con empresas que no cuentan los permisos necesarios (el barco clausurado)

Así las cosas la aplicación de la ley se ha vuelto discrecional, con normas sacadas de la chistera, lineamientos grises y criterios que no se definen y por lo tanto, ofrecen sinfín de situaciones donde un avezado (corrupto) inspector, puede fincar un incumplimiento y una sanción.

Entorpecer la operación privada, cancelar permisos y cerrar terminales provoca que los consumidores no tengan otras opciones más que las gasolineras de PEMEX. Si no puedes competirles, acábatelos. Al más puro estilo de la Ley de Herodes.



miércoles, 15 de septiembre de 2021

El PAN: Fragmentado y perdido


La actualidad del Partido Acción Nacional es tristísima. Se trata de un partido y opción política que, desde lo local y haciendo las cosas bien, fue robándole terreno al hegemónico Revolucionario Institucional hasta desbancarlo, primero de una gubernatura (Baja California, 1989), luego de la mayoría legislativa (Cámara de Diputados, 1997) y finalmente de la silla presidencial, en el 2000.


La propuesta de Acción Nacional era sencilla: cierta honestidad, rigor administrativo y sobre todo acercamiento local en la construcción de ideas y soluciones. El PAN no funcionaba como un monolítico partido nacional, sino como una colección de partidos locales que encontraba en cada municipio y estado a liderazgos que representaran e impulsaran sus valores. Tal vez estaban habilitados y coordinados por una flexible estructura nacional, pero el gran éxito del Acción Nacional original era que despertaba y motivaba a la amigos y vecinos a hacer por su comunidad y a participar.


Todo eso cambió con la victoria de Vicente Fox. De pronto la marca, la estructura y los recursos políticos del partido (que eran más valiosos que nunca, recién salidos de una aplastante victoria) fueron un premio demasiado jugoso como para dejarlo ir, y empezaron las pugnas por hacerse con el control de él a nivel nacional y usarlo para placer y provecho.


Las grietas seguramente comenzaron a formarse mucho antes, pero se hicieron evidentes en la contienda interna por la candidatura del partido en 2006. Vicente Fox, rechazando la tradición democrática del partido, quiso abrazar la priista costumbre de designar a su “tapado”, Santiago Creel. Fracasó. Felipe Calderón le ganó la partida, alcanzó la candidatura y la no-desastrosa gestión de su predecesor y el miedo a López Obrador fueron suficientes para impulsarlo a la victoria. Apretada, pero victoria al fin. El PAN retuvo la presidencia, pero se perdió en el proceso.


La historia se repitió en el 2012. Esta vez fue Calderón el que designó un ungido en la figura de Ernesto Cordero, pero no alcanzó el consenso del resto del partido. Cuando Josefina Vázquez Mota fue oficialmente la candidata, la falta de coordinación entre ambos (aunado a una desangeladísima campaña) les causó el absoluto descalabro de convertirse en la tercera fuerza política.


Desde entonces sigue la rebatinga por los despojos de lo que alguna vez fue un gran partido y una buena idea: la participación local. Ricardo Anaya usó al partido y aplastó a su militancia con tal de conseguir la candidatura. Felipe Calderón, cuando vio mermada su influencia al interior de la estructura y fue incapaz de apuntalar a su esposa Margarita, recurrió a irse por la libre (literalmente, México Libre). Hoy Marko Cortés administra la pedacera que sólo se sostiene bajo una muy, muy frágil etiqueta de “oposición”, gracias al montón de gente que busca desesperadamente un referente del otro lado del espectro político para oponerse a Andrés Manuel: chairos azules.


Y mientras pueda seguir nadando “de muertito”, cuidando la chamba y poniéndose como “opositor” sin realmente hacer nada por oponerse al régimen (o siquiera por diferenciarse del mismo en los hechos, más allá de declaraciones y posturas políticas) no representará una opción real para el desarrollo de México. 

¿Lo peor? El proceso para “renovar” la presidencia del partido parece estar absolutamente enfangado y volcado a favor de la reelección de Cortés. No va a haber movimiento en este frente de aquí a, por lo menos, 2024.  

La buena noticia es que, a lo mejor, el hecho de que el escenario nacional del PAN esté secuestrado impulsa a los cuadros locales a volver a construir, de abajo hacia arriba, opciones y alternativas viables, diferenciándose de su matriz y del demás cascajo multicolor que tenemos actualmente como “partidos”. Dependerá, por supuesto y como siempre, de los ciudadanos.